La Cámara Eólica Argentina muestra su profunda preocupación por las restricciones cambiarias dictadas por el Banco Central de la República Argentina a partir del 1° de septiembre, que hacen peligrar la continuidad de los proyectos de inversión del sector en Argentina.

El sector ha invertido en nuevos proyectos de generación de energía limpia por más de USD 3.500 millones desde 2016, que han generado empleo calificado y la instalación de empresas proveedoras de tecnología eólica internacionales en asociación con empresas nacionales, convirtiendo a la Argentina en un mercado importante a nivel mundial. 

La inversión para estos proyectos se logró con financiamiento internacional brindado por bancos de desarrollo y agencias de crédito de exportación (ECAs), que permitieron plazos de financiamiento de entre 10 y 15 años. Generalmente estos préstamos se realizaron bajo el esquema de Project Finance, que establece un fideicomiso independiente que administra todos los flujos del proyecto, los convierte y transfiere para el repago del préstamo. 

La normativa cambiaria actual solo permite el acceso al mercado de cambios en forma parcial e insuficiente. Esto atenta contra la capacidad de convertibilidad y transferibilidad de los fondos necesarios para cumplir con la estructura operativa y los compromisos de los financiamientos internacionales de largo plazo asumidos por las empresas del sector. Esto se resume en:

1.      Restricciones para pagos en el exterior. La mecánica de las ECAs exige que los desembolsos para el pago de aerogeneradores se realicen directamente en el país de origen, como así también los correspondientes al pago de garantías, seguros y cuentas de reserva.

2.      Restricciones de convertibilidad y transferencia. Las particulares estructuras de garantía de los préstamos de Project Finance requieren que la totalidad de las ventas de energía que los fideicomisos locales reciben en moneda local, puedan convertirse y transferirse en dólares a cuentas de garantía en la jurisdicción de pago en el exterior, todo lo cual quedó restringido por la normativa cambiaria.

A su vez, las empresas del sector que estructuraron su financiamiento vía bancos del exterior con garantías corporativas sufren las mismas dificultades que los fideicomisos mencionados anteriormente.

Las actuales normativas cambiarias comprometen el normal desarrollo de las inversiones, tanto en proyectos en etapa operativa, en construcción como en desarrollo, dado que los desembolsos de las financiaciones quedaron suspendidos a partir del dictado de la nueva normativa cambiaria. Hay unos USD 2.000 millones de financiamientos de ECAs y bancos de desarrollo en suspenso que, de no poder desembolsarse, ponen en riesgo empleos actuales y futuros.

No está en juego solamente el desarrollo de nuestro sector sino nuestra credibilidad como país y la posibilidad a futuro de financiar los nuevos proyectos de infraestructura y energía sustentable que sin dudas necesitará la Argentina para continuar su desarrollo.