05 de abril de 2018

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli.
[email protected]

Ante el aumento de proyectos de renovables, proponen la utilización de hidrógeno como respaldo a las redes eléctricas

Según Juan Carlos Bolcich, eminencia internacional en la materia y titular de la Asociación Argentina del Hidrógeno, es viable este tipo de iniciativas. Argumenta que no sólo con este combustible a base de agua es posible generar mayor penetración de las energías renovables en la matriz energética, sino que atraerá inversiones al país.

Para Juan Carlos Bolcich, presidente de la Asociación Argentina del Hidrógeno (AAH) y miembro de la International Association for Hydrogen Energy (IAHE), es necesario que “saquemos el techo al desarrollo y aprovechamiento pleno de las energías renovables.  Miremos el cielo apostando e invirtiendo en tecnologías del hidrógeno”.

En una entrevista para Energía Estratégica, el experto propone que se podría utilizar el hidrógeno como reemplazo de inversiones en líneas eléctricas, que además permitirá mayor expansión de las renovables dentro de la matriz energética.

¿De qué se trata la su propuesta de complementar el hidrógeno a las redes eléctricas existentes y limitadas ante la expansión de proyectos de energías renovables que surgen del Programa RenovAr?

El hidrógeno brinda la posibilidad de almacenamiento de energía eléctrica por medio de su conversión en hidrógeno.

El programa de extensión de líneas eléctricas de alta tensión, 2.175 Kilómetros, permitirá incrementar la evacuación de energía eléctrica y una mayor potencia con la incorporación de un importante aporte de parques solares y eólicos.

El hidrógeno puede destinarse a varias aplicaciones, como por ejemplo:

– La regeneración de energía eléctrica en potencia y momentos en que la generación eléctrica directa a partir de fuentes renovables sea menor a la demandada por el sector de consumo y en cantidad apta para transportar en la red eléctrica. Queremos aclarar que, si bien hay una pérdida de energía por las eficiencias en la obtención de hidrógeno por electrólisis del agua y su reconversión en energía eléctrica, por ésta vía se permite un respaldo de electricidad (Power to Power) mediante generación térmica, en una cadena libre de gases de efecto invernadero.

Y además otros aspectos de eficiencia y cogeneración como:

– Usar el hidrógeno como combustible, por ejemplo en el transporte, sea éste en colectivos, camiones, automóviles, trenes.

– Otros usos involucran refinerías, siderurgia, fertilizantes, inyección en la red de gas “Power-to-Gas”, entre otros.

…¿pero en concreto de qué se trata el proyecto?

Se trata de disponer del uso de la electricidad renovable, de potencia variable, para la producción de hidrógeno, el cual es almacenado como si fuera gas natural. Esto puede ser desde pequeñas cantidades en el orden de cientos a pocos miles de metros cúbicos a cantidades muy grandes en el rango de millones de metros cúbicos.

  1. Este consumo controlado colabora inicialmente en la estabilidad de las redes eléctricas (frecuencia y tensión).
  2. Permite dar un uso pleno a la energía eléctrica de origen renovable, especialmente en los momentos de gran oferta y poca demanda eléctrica. Técnicamente permite extender la capacidad, potencia de parques eólicos y solares que podrán acercarse a la máxima potencia admisible a la red eléctrica y centro de despacho de energía donde están conectados, y producir cantidades apreciables de hidrógeno para ser aplicado como combustible totalmente limpio. Recordemos que se obtiene a partir del agua, y su combustión lo reconvierte en agua.
  3. Aumentar la disponibilidad de energía eléctrica.
  4. Mejorar el ambiente con mayor generación de energía eléctrica limpia y producción de combustible, que al ser usado, no emitan gases de efecto invernadero (GEI).

Lea también: “El Senado promueve una nueva normativa de Hidrógeno que modifica a la Ley 26.123”

¿Es redituable esto?

Debe analizarse cada escenario: geográfico, costos de la energía eléctrica de origen solar y eólico, como así también la instalación de producción, manejo (almacenamiento, transporte y distribución) y sus aplicaciones.

Se debe definir una política de estado, que ya fue tratada desde finales del siglo pasado, en que tuvo lugar la XII Conferencia Mundial de Energía del Hidrógeno en Buenos Aires.

Si bien en julio del año 2000 la Cámara de Senadores aprobó un Proyecto de Ley, recién en el año 2006 el Congreso Nacional aprobó la Ley 26.123 para la promoción del hidrógeno (la citada ley no ha sido reglamentada).  Actualmente, el Senador Julio Cobos ha elaborado una propuesta de actualización y modificatoria, la cual esperamos que sea tratada en el corto plazo.

También han demostrado interés los Diputados Juan Carlos Villalonga, Sergio Wisky, Lorena Matzen y el Ministro de Ambiente, Sergio Bergman.

La definición de una política de estado clara y precisa, con un programa de corto, mediano, y largo plazo – como está ocurriendo en países como Alemania y Japón – permitiría inversiones significativas en toda la cadena de tecnologías del hidrógeno, con disminución significativa de costos directos para alcanzar costos de servicio final energético altamente competitivo y sostenible.

Contribuiría enormemente al desarrollo de las economías regionales y las comunidades del interior del país. Argentina, por sus características y recursos naturales, debiera ser un ejemplo de país en el aporte al ambiente sostenible y el cuidado de la Casa Común, como lo ha pedido claramente en su Encíclica Laudato Si, su Santidad, el Papa Francisco.

3 Comentarios

  1. Patrick Maio dice:

    Muy oportuno el articulo Guido y Juan Carlos! Me parece excelente observar este desarrollo en Argentina. Nosotros en HINICIO llegamos recientemente a la Argentina y estamos muy convencidos de del potencial extraordinario del hidrogeno como vector energético “pasarela” entre el eléctrico y el gas, y trabajamos proyectos y modelos de negocio innovadores y disruptivos para generar hidrogeno con base a renovables como hemos venido haciendo en Europa, China, California, Colombia, Brasil o Chile…. Se trata por ejemplo de almacenamiento energético (esquemas “Power-to-Power”), inyección en redes de gas (“Power-to-Gas”) o uso industrial (“Power-to-X”) para la producción de metanol, amoniaco “verde” como fertilizante, etc… La idea es efectivamente de utilizar energías renovables “residuales” (por ejemplo, en la noche cuando la demanda eléctrica es más baja) que permitan abastecer hidrogeno con un costo marginal eléctrico atractivo. El objetivo común es construir lo que llamamos “sector coupling” para abastecer mercados eléctricos, industriales o de movilidad con un gas 100% limpio, de alto valor agregado, almacenable y muy versátil. A nivel de uso en el sector de transporte, vemos el vehículo eléctrico a hidrogeno (FCEV) como la Electromovilidad de 2a generación con un potencial de recoger más de 500km con una recarga en 3-4minutos, emitiendo cero emisiones. En un país con distancias tan anchas como es la Argentina, lo vemos potencialmente más viable a mediano-largo plazo que el vehículo eléctrico con batería, también por que los consumidores argentinos ya están muy acostumbrados a utilizar el gas como combustible para su auto, lo que no ha sido el caso en muchos mercados internacionales. En conclusión, en HINICIO nos parece que es un excelente momento para poner el hidrogeno en el mapa energético a mediano largo plazo en Argentina y estamos interesados en compartir nuestra experiencia internacional. La semana entrante estaremos realizando una reunión en Buenos Aires para hablar el tema. Si están interesados en participar favor comunicarse conmigo. Patrick Maio ([email protected] )

  2. ERICO SPINADEL ERICO SPINADEL dice:

    Efectivamente el tema Hidrógeno es de gran actualidad. Como bien dice el Dr. Juan Carlos Bolcich, director junto con el Dr. Nejat Veziroglu dirigió la décimo segunda conferencia mundial de Hidrogeno realizada en Argentina, en las salas de la entonces Escuela superior Técnica del ejército en Av. Cabildo 15, CABA, bajo el decanato del entonces Coronel Miguel Sarni, hoy en día general división retirado. En ese evento el actual Prof. Dr. Ing. Erico Spinadel, que en ese entonces también era profesor titular de la materia electrotecnia y maquinas eléctricas en dicha escuela, presentó el trabajo Argentina, el Kuwait del siglo XXI – Viento patagónico “exportado” en forma de Hidrogeno líquido. Si bien en ese momento era casi una quimera por cuanto en su trabajo demostraba que era rentable a un precio de barril de petróleo de 40 dólares, cuando el precio real del barril en ese momento era de solamente 8 dólares. Además, otro problema era que todos los electrolizadores existentes en ese tiempo operaban a potencia constante. Pero como bien sabemos la potencia de un tubo de viento es variable.

    La Asociación Argentina de Energía Eólica fundada por Spinadel, en forma conjunta con el actual diputado nacional Juan Carlos Villalonga, el actual Ingeniero Florecio Gamallo entre otros colegas, con personalidad jurídica desde 1996, continuó desarrollando esta idea junto con colegas de la Fachhochschle Stralsund, bajo la dirección del Dr. Jochen Lehmann. En representación de este grupo, Gamallo llevó adelante en una empresa alemana la idea a la conclusión de obtener ya en producción seriada industrial un electrolizador de 500 kW, operable a potencia variable. Es decir, la quimera de aquel entonces, en la actualidad es realidad; con lo cual, lo anunciado en este artículo por el Dr. Bolcich también dejo de ser futurología.

    Para información de todos los lectores, anunciamos que en la edición del día de mañana de nuestro habitual Newsletter habrá un comunicado con información más completa sobre todo esto.

  3. Perico dice:

    Argentina y otros países hermanos disponen de recursos abundantes que son escasos en otras geografías. Las fuentes materiales de energía limpitas y renovables son aprovechables y ventajosas pero si podemos ejercer y aplicar nuestra inteligencia, coraje y soberanía, que nos deben orgullecer y nunca avergonzarnos.
    Observando las disponibilidades de recursos(agua, aire, sol,etc.) y necesidades globales, locales, permanentes o no, garantizadas en tiempos y lugares estratégicos(megalópolis, poblaciones aisladas como patagónicas, antárticas y desérticas; o sistemas autónomos -de comunicación u otros- en medios(espaciales, trenes, aviones, barcos, submarinos, etc.), encontramos la oportunidad de un paso importante de nuestra “insubordinación fundante” -según conceptos de Marcelo Gullo- de nuestro desarrollo argentino e iberoamericano.
    Es preciso educar a nuestros pueblos y a nuestros políticos, actuales y futuros. Olvidarse y silenciar los medios de difusión que se producen desde afuera para nosotros, para mantenernos y beneficiarse como si fuéramos artrópodos.

Dejanos tu comentario sobre este artículo