En linea con la Agenda Digital 2020, el proyecto de Redes Inteligentes se afianza en Uruguay. Según repasó el Ing. Eduardo Bergerie, director de esta iniciativa en la UTE, ya suman una fuerza de trabajo equivalente a 120 personas activas en ocho áreas, entre las que se destacan: medición inteligente, movilidad eléctrica y blockchain.

La parte más visible del proyecto –por un tema de volumen– es el desarrollo de su estrategia de medición inteligente. Al 1ero de junio de 2020, la empresa estatal registró los 252.000 medidores inteligentes conectados.

Las ventajas de optar por esta actualización en la red se están empezando a notar. Según confirmó el Ing. Bergerie durante su participación en un webinar “Transformación Digital de las redes eléctricas – Smart Grids” de la Comisión de Integración Energética Regional (CIER), esto ya mejoró la calidad de facturación.

“En el ciclo comercial, la lectura manual de medidores tiene un 10% de consumos estimados al mes. En el universo de los clientes que tienen hoy medición inteligente, esa estimación bajó al 1%”, precisó el referente de proyecto de Redes Inteligentes.

Este tipo de medición también les habría permitido atacar otros eventos en la operación de la red de distribución, tales como el procesamiento de pérdidas y recuperaciones de energía, o consultas de tensión y carga del suministro, permitiendo una reducción significativa de visitas de campo y habilitando una mayor cantidad de horas disponibles para el mantenimiento preventivo.

“Nuestro proyecto se justificó para poder desarrollar servicios de valor agregado”, aclaró el referente de UTE.

Concretamente a partir de él se lanzaron nuevos productos comerciales que permitieron una tarifa dinámica, descuentos dirigidos a clientes residenciales y “ofertas de oportunidad” para grandes clientes (por lo pronto) que implican reducciones de hasta un 60% menos la tarifa habitual.

La innovación para UTE no se detuvo ahí, también se enfocaron en desarrollar software de gestión de recarga de la red de vehículos eléctricos, una plataforma de gestión activa de demanda y otra para certificación en blockchain. 

Es preciso recordar que la UTE genera, transporta, distribuye y comercializa energía para todo el país. No obstante, hay muchos actores eólicos y fotovoltaicos operando como generadores, a los cuales la empresa estatal tiene obligación de compra por 20 años de su producción.

“Uruguay tiene un 97% de energía generada de origen renovable y será muy fácil emitir certificados de origen. Pero queremos ir un paso más allá y hacerlo mediante una plataforma internacional que nos permita hacer certificados y luego hacer transacciones con los mismos”, aseguró el director del proyecto de Redes Inteligentes.

De allí es que la UTE planee el desarrollo de una plataforma Blockchain con el propósito de dar soporte a:

-certificación de origen de la energía renovable,

-transacciones de los certificados,

-intercambios regionales, etc.