Para explorar en el presente y futuro de la industria eólica y dialogar sobre el rol de la mujer en este sector, el Programa de Liderazgo Global Women in Wind entrevistó a dos de sus participantes que se integraron al espacio este año.

Una de ellas es la Ingeniera Eléctrica Natalia Zacur (Argentina), quien actualmente está cursando una maestría en Energía Renovable y especializándose en Energía Eólica en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

La otra es la investigadora Lourdes Alonso Serna (México). Su investigación doctoral analiza la negociación y los conflictos entre diferentes sectores de las comunidades locales con los desarrolladores de energía en México.

Durante la entrevista (ver), Zacur destaca el crecimiento que la industria eólica ha alcanzado en los últimos años y apunta sobre el rol complementario que podría alcanzar esta tecnología junto al hidrógeno, en el marco de la transición energética mundial hacia fuentes de energías más limpias.

“Es un vector de energía ecológico que, en el futuro, permitirá el almacenamiento a gran escala”, resalta la especialista acerca del hidrógeno, al tiempo que manifiesta: “Espero que este tipo de tecnología continúe su desarrollo”.

Por su parte, Alonso Serna (ver nota) hace una observación sociológica sobre el futuro próximo ligado a las energías limpias. “La transición energética es una tarea compleja, y transformará dramáticamente las formas en que las sociedades producen energía. Por lo tanto, debería ser una oportunidad para una forma más justa y democrática de gobernar la energía”, observa.

En ese sentido, la experta considera que “las sociedades deben ser participantes activos en una transición hacia las energías renovables”.

Sobre esa misma línea, Alonso Serna confiesa que a lo largo de sus años de carrera comprendió que la energía no se trata de una mera cuestión técnica, sino “una relación eminentemente social que debe tener en cuenta a los diferentes actores, en particular las comunidades donde se encuentran los parques eólicos, y tenerlos como participantes activos en diferentes aspectos”.

Natalia Zacur, Ingeniera (izq.), y Lourdes Alonso Serna (der.), investigadora. Participantes del Programa de Liderazgo Global Women in Wind

Los retos para la mujer, en primera persona

Por otra parte, las especialistas en energía eólica narraron algunos inconvenientes con lo que se encontraron en su trabajo (y durante la búsqueda laboral) que de haber nacido varones, quizás no lo hubiesen tenido.

“Encontré varios desafíos. Sin embargo, hay dos que se destacan”, introduce Zacur.

Sobre el primero de ellos, explica: “En Argentina todavía tenemos ofertas de trabajo que dicen que solo los hombres pueden postularse (hombres exclusivamente) y los entrevistadores nunca pierden la oportunidad de preguntar si tiene hijos o si planea tener hijos”.

“El segundo problema tiene lugar cuando estás en tu lugar de trabajo y tu opinión se descarta solo porque eres una mujer. Por supuesto, no todos tienen la culpa, pero es una situación común: cuando se le pregunta sobre un asunto técnico, la voz de un hombre se consideraría más importante que la suya”, interpela.

A las apreciaciones de la Ingeniera argentina, Alonso Serna agrega: “Un problema que enfrentan las mujeres en la mayoría de las áreas profesionales es el «techo de cristal», lo que significa que a pesar de tener las calificaciones y la experiencia para ocupar altos cargos, todavía somos discriminadas en relación con nuestros colegas varones”.

Por su parte, de manera propositiva, Zacur opina que un “factor clave” hacia la igualdad en lo laboral podría pasar por las ‘licencias por maternidad’.

“En mi país (Argentina), las mujeres tienen una licencia de maternidad remunerada de tres meses, mientras que los hombres sólo tienen dos días hábiles”, precisa.

Explica que tal diferencia “conduce a muchas desigualdades”. “En primer lugar, los empleadores eligen hombres antes que mujeres porque tienen un permiso más corto”, observa.

“En segundo lugar, promueve las diferencias de roles según el género; eso es «la prioridad de los hombres es el trabajo, la prioridad de las mujeres son los niños»”, considera.

Finalmente, señala que esta desigualdad “no ayuda a los hombres a crear un vínculo más cercano con sus hijos. Algunas leyes alientan el «permiso familiar», donde ambos padres (independientemente del género o la composición familiar) tienen la misma cantidad de tiempo para estar con sus hijos”.

Programa de Liderazgo

Consultadas sobre sus expectativas al incorporarse al Programa de Liderazgo Global Women in Wind, Alonso Serna manifiesta: “Espero aprender de otras mujeres del sector eólico, conocer sus experiencias, los desafíos que han enfrentado y sus éxitos”.

“Me gustaría desarrollar algunas habilidades que podría usar en mi carrera profesional y que puedan ayudar a otras mujeres a formar parte de este sector”, enfatiza la experta mexicana.

Por su lado, Zacur resalta: “El Programa de Liderazgo Global de Mujeres en el Viento es una excelente oportunidad para aprender cómo otros países pudieron manejar y resolver estos problemas y para discutir las mejores alternativas para Argentina”.

“Me gustaría especializarme en planificación, combinando mis habilidades técnicas (relacionadas con el diseño eléctrico y los sistemas de energía) con la regulación y la gestión. Además, me gustaría aprovechar esta oportunidad para investigar políticas de género en todo el mundo y realizar estudios comparativos. Creo que esto ayuda a ejercitar nuestra mente, para ver que todos los días hay nuevas y mejores formas de abordar las desigualdades de género”, subraya la Ingeniera argentina.