“Nosotros no estamos en el interconectado nacional, lo cual nos deja aislados”, introdujo Moisés Solorza, secretario de Energía de Tierra del Fuego, durante su participación en el ciclo de «Encuentros Federales» que organiza periódicamente la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER). 

Sin descartar un trabajo mancomunado entre las provincias más australes del país, destacó la necesidad de generar en sitio y aprovechar los recursos disponibles.

El mes pasado iniciaron las conversaciones en la legislatura fueguina sobre la creación de “Terra Ignis Petróleo y Gas” (asunto Nº 455/19) que propone “medidas concretas para la promoción de una mayor actividad e inversión [en el sector energético provincial]”.

El rol que asumiría esta empresa estatal en la provincia sería para generar, transportar, distribuir y comercializar energía eléctrica, indistintamente que la fuente generadora sea renovable o no renovable (con prohibición para la energía nuclear).

Entre los argumentos que se esbozan para su creación se indica que los ingresos que tenga esa empresa “resultan indispensables para el desarrollo de infraestructura como así también de las energías renovables”. Con fuerza de Ley se buscaría que del total de utilidades el 70% sea para energías renovables y obras de infraestructura eléctrica.

El horizonte energético incluiría una matriz provincial autosustentable “dual” que combine la explotación de gas con el aprovechamiento de los recursos renovables, como aquellos eólicos o geotérmicos, que recibe la provincia naturalmente y que promueve la Ley provincial 1151 como adhesión a la Ley nacional 27191.

“Teniendo una mirada geopolítica de la cuestión, con miras al desarrollo genuino en las islas en la Cuenca Austral y la Antártida, tenemos la prioridad interna del autoabastecimiento con energías renovables complementando con la generación térmica que hoy tenemos en la provincia”, aseguró el secretario de Energía de Tierra del Fuego.

Para lograrlo, no habrían intenciones de desplazar a ni a la Dirección Provincial de Energía, ni cooperativas o resto del sector privado. Por ello, esta gestión de gobierno trabajaría en un plan estratégico que atraiga inversiones para llevar a cabo distintos proyectos de generación.

“Bajo el amparo de la Ley 19640 –que es un régimen de promoción industrial– podemos incluir como estrategia que se instalen empresas en nuestra región para fortalecer el sistema de sustitución de importaciones de todo el campo energético”, consideró el funcionario.

La prioridad para esta gestión sería avanzar en el autoabastecimiento energético. Por eso, buscarían actualizar aquella ley de modo tal que se genere un escenario competitivo con estabilidad jurídica y fiscal.

Luego, proyectan tener saldos exportables para en un futuro inyectar al interconectado nacional o bien vender a Chile esa energía eléctrica extra que se pueda generar.