Ecuador registra 191 MW de potencia efectiva en generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, según cifras oficiales de los primeros meses del año, lo que representa un 2,37% del total en el país. 

En pos de lograr un sistema energético sostenible el Ministerio de Energía y Recursos Naturales no Renovables de Ecuador proyecta una reducción del consumo de derivados de petróleo y una mayor participación de las energías renovables en la matriz energética nacional.

Para ello, la nueva administración propuso un Plan Maestro de Electricidad que si bien se apoya en gran medida en la generación proveniente de grandes centrales hidroeléctricas, incorporará al 2022 500 MW de energías renovables no convencionales.

Aquel medio Gigawatt sería producto de licitaciones que se llevan a cabo durante este año y se estima que inicien operaciones dentro de dos años. Se tratarían de: por un lado, los proyectos eólicos Villonaco II y III (110 MW) con el fotovoltaico El Aromo (200 MW); por otro al proyecto fotovoltaico con almacenamiento “Conolophus” (50 MW) y finalmente unos 200 MW que serán resultantes del nuevo proceso por bloque de potencia y energía de ERNC.

Académicos y empresarios proponen que no sean solo aquellos los proyectos renovables a integrarse en el sistema eléctrico nacional y sugirieron que se abra la puerta a la promoción de otras tecnologías que diversifiquen la matriz.

“Hay algunas alternativas que aún no se han estudiado”, aseguró Kurt Freund Ruf, rector de la Universidad del Pacífico y presidente del directorio de HJ Becdach.

Puntualmente, propuso trabajar en la promoción de tecnologías tales como la biomasa y geotermia. Consideró que “Ecuador es un país volcánico por excelencia, donde se han identificado muchos sitios potenciales para geotermia. Creo que es muy importante dar ese paso a pesar de que hoy en día lo costos aún sean mayores que algunos proyectos hidro, eólicos o solares”.

“También y ya que se habla de energías limpias, con los desechos de biomasa se podría generar energía y alcohol para llevar a Galápagos en vez de combustibles”, agregó.

“Estamos hablando de inversiones a largo plazo 24/7, es decir que se puede tener una generación con 80 o 90% o más de eficiencia”, justificó el referente de la Universidad del Pacífico.

Además, señaló la necesidad de aumentar la generación en sitio. En concreto, según el experto las instalaciones solares pequeñas podrían tener mayores facilidades a la hora de interconectarse y brindar respuestas concretas con energía limpia a determinados consumos eléctricos.  Por lo que llamó a estudiar experiencias de otros países de la región y aplicarlas en Ecuador.

“En Chile, hay un modelo en que las generadoras solares de baja potencia con una solicitud y autorización se llevan adelante prácticamente sin estudios ambiénteles extensos. Creo que valdría revisar ese tipo de legislación tal como se ha revisado el tema de la generación solar privada para poder hacer compensaciones al sistema eléctrico”.

Estas declaraciones fueron compartidas durante su participación en el seminario virtual “XXI ECUADOR OIL & POWER”. Y fueron escuchadas por importantes tomadores de decisión como Luis Vintimilla, viceministro de Electricidad y Energía Renovable, y Gonzalo Uquillas, gerente general de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP), quienes también participaron de aquel evento online.

Algunos momentos de aquel evento pueden consultarse en este enlace

Es oficial: Ecuador anunciaría en septiembre nueva licitación de renovables por bloques de potencia y energía