Solar Steel cerrará el año con 3 GW de seguidores solares y apunta sobre tres mercados clave en Latinoamérica

La compañía fabricante de seguidores solares duplicará su volumen de ventas respecto al 2022. Chile, Colombia y Perú son sus principales plazas en la región. La empresa además destaca a EEUU y a Europa, principalmente España, que a pesar de experimentar un gran crecimiento de potencia solar fotovoltaica advierte que ese mercado podría caer si no se incentiva el almacenamiento.


Guido Gubinelli

Por

guido.gubinelli@energiaestrategica.com

“Seguimos con una buena inercia dentro de España y Europa, que es el principal mercado que tiene ahora mismo Solar Steel. Y estamos creciendo mucho en Latinoamérica, entrando también en Estados Unidos”.

Con esta afirmación, Christopher Atassi, director general de Gonvarri Solar Steel, reveló que la compañía finalizará este año “muy cerca de los 3 GW suministrados” de trackers, lo que permitirá a la compañía duplicar su facturación respecto al 2022.

“El tener un buen producto, un buen posicionamiento en el mercado y detrás un grupo que nos respalda, como es el grupo Gonvarri, con más de 65 años de historia, creo que es un poco la combinación perfecta para poder aprovechar este momento de mercado”, resaltó el directivo.

Atassi participó ayer del ciclo de entrevistas ‘Protagonistas’, producido por Energía Estratégica. Allí el directivo destacó que, en Latinoamérica, sus principales mercados son Perú, Chile y Colombia.

“Yo creo que Chile ha vuelto con fuerza en los últimos meses, siempre ha estado ahí el tema de las PMGD, pero ahora también vemos bastantes proyectos de Utility”, observó.

“En Perú –agregó-, últimamente, también estamos teniendo bastante recurrencia de proyectos y, además, es un mercado interesante porque yo creo que tenemos una cuota de mercado muy alta”.

“Y, finalmente, Colombia, donde, además, el grupo tiene una presencia histórica y para nosotros es un mercado completamente natural”, puntualizó.

Cabe recordar que a principios de año, Solar Steel acordó suministra 11 MW de sus trackers TracSmarT+ 1V a Grenergy en Colombia.

El suministro contó con un total de 173 trackers TracSmart+ 1V y 16.620 módulos fotovoltaicos que generarán la energía suficiente para abastecer a 6.000 hogares cada año y que evitará la emisión de más de 4.800 t/C02 al año.

“Nuestro producto es customizable. Tenemos una plataforma amplia, una multiplataforma que permita adaptar las diferentes soluciones tecnológicas que existen en el sector de las estructuras a los diferentes problemas que puedan presentar los proyectos de toda índole, ya sea por la orografías del terreno, del propio ambiente; diferentes tipologías de módulos; toda la parte de control”, confió el referente de Solar Steel respecto a la captación de mercado que está generando la compañía.

Necesidad de almacenamiento

Atassi, además, puntualizó sobre España, calificándola como “la joya” dentro de Europa, ya que el año pasado se conectaron 4.714 MW solares fotovoltaicos en Utility, de acuerdo a Red Eléctrica España. Y en lo que va de este año, ya se están instalando casi 3 GW.

Actualmente existen una masa de emprendimientos fotovoltaicos, por unos 50 GW, que se encuentran en diferentes estados de tramitación ambiental en España, los cuales tienen una fecha límite de entrada en operaciones comercial hacia mediados del 2025.

Y desde el Parlamento Europeo han avanzado en una Ley para que las tramitaciones no demoren más de dos años (VER ARTÍCULO).

Sin embargo, Atassi, que posee más de 16 años dentro de la industria, advirtió que esta situación empieza a generar “ciertos síntomas que no alientan mucho al optimismo”.

“Creo que estamos en un momento delicado, porque no creo que ese ritmo de 5 GW que hemos conseguido el año pasado pueda ser sostenido en el tiempo si no viene acompañado a otras cosas”, observó.

Explicó que el nivel de penetración de la solar fotovoltaica, que ya es de 22.590 MW de potencia instalada, constituyéndose en la tercera fuente más representativa dentro de la matriz eléctrica (después de la eólica -30.372 MW- y los ciclos combinados -26.250 MW-), está generado que en las horas solares el precio esté 0 euros, lo cual no es atractivo para inversionistas, para que luego se vean precios caros en otras franjas horarias.

Además, este fuerte volumen de entrega de energía en mismos horarios genera vertidos que también afectan a otras tecnologías, como a la eólica.

“Corremos un riesgo de que las propias plantas solares empiecen a fagocitarse entre ellas y a canibalizarse. Entonces, este es un riesgo que existe”, indicó Atassi.

Y ponderó: “No tenemos a día de hoy una regulación clara para el almacenamiento y poder desplazar esa generación a los otros 2 tramos horarios. Creo que el almacenamiento a día de hoy empieza a ser una necesidad”.

Al tiempo que remató: “Hay que ser optimistas sin perder de vista un poco la prudencia y la cautela y saber seguir creciendo orgánicamente y seguir cumpliendo con los compromisos”.

La ley europea que debe aprender de Estados Unidos

Otro de los mercados donde viene creciendo con fuerza Gonvarri Solar Steel es Estados Unidos, país que aprobó hace poco más de un año su famosa Ley de Reducción de la Inflación (IRA, en inglés).

Según un estudio de Wood Mackenzie, gracias a esta normativa EEUU triplicará su potencia renovable en 10 años. Pero, además, la ley estimula a la fabricación de componente local.

Esta cuestión intentó ser emulada por la Unión Europea, con la Ley de Industria Net Zero. “¿Vamos a conseguir incentivar una fabricación local europea? Yo tengo mis dudas”, observó Atassi.

Justificó que actualmente la fuerte caída de precios de paneles fotovoltaicos, que perforó los 0,10 dólares el W, genera profundas incertidumbres sobre la posibilidad de que Europa pueda competir contra China.

“Básicamente, quien va a invertir y quien va a acabar construyendo y posiblemente operando una planta de generación, tiene que conseguir que le sea rentable. Entonces, la pregunta es: ¿puedo pagar un 20% más porque un producto sea europeo?”, puntualizó el experto.

Y explicó: “Esa es la diferencia con el IRA, que ha incentivado de una manera muy directa el que los desarrolladores finales puedan capturar un 10% adicional del ITC por adquirir una serie de componentes de fabricación local. Pero tienen algo claro que les incentiva a comprar localmente y es poder capturar ese 10% adicional”.

“Y además, se pone otro incentivo fiscal, en este caso el ITP, que se otorga de diferente manera dependiendo de si eres fabricante de módulos, de inversores o de estructuras, pero también en incentivo directo a los productores”, agregó.

“Aquí hay un incentivo claro para comprar en Estados Unidos y comprar producto local. Mi pregunta es si hay algo similar en Europa. Es decir, ¿cuál es el incentivo para un inversor final de pagar un 20% a día de hoy más por un producto europeo?”, remató el especialista.

Y advirtió: “Hay que recordar que había una industria europea de fabricantes de módulo y que esto ya ha pasado. Es decir, es difícil competir porque vivimos en un mundo globalizado y no tenemos las mismas condiciones salariales y productivas en Europa que en China”.

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