“La geotermia también hace parte de las energías renovables que ya produce Colombia, como parte de la gran apuesta de este Gobierno por la Transición Energética. De la mano de Parex y Universidad Nacional de Colombia (Sede Medellín), pusimos en operación el primer piloto y vienen en camino dos más”, destacó el domingo pasado, en su cuenta de Twitter, el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.

El funcionario se refirió al proyecto piloto, de 100 kW, que la empresa, junto a la casa de altos estudios, puso en marcha en Campo Maracas, Casanare.

El emprendimiento, que requirió de una inversión de 4.700 millones de pesos (1,2 millones de dólares), producirá 72.000 kWh por mes, suficientes para abastecer a 480 familias. Además, permitirá una reducción de 550 toneladas de CO2 anuales.

En esa misma línea, Parex Resources está avanzando con otro proyecto geotérmico de baja entalpía en Campo La Rumba, en el municipio de Aguazul en Casanare.

El emprendimiento contará con una potencia de 35 kW, capaz de generar 672 kWh por día, equivalente al consumo de 117 hogares. En efecto, los dos proyectos de Parex alcanzarán para abastecer alrededor de 600 hogares con energía producida a partir del calor de las fauces de la tierra.

Por su parte, Ecopetrol dará la novedad con su proyecto (también de baja entalpía) Chichimene. El emprendimiento contará con 2 MW de capacidad, suficientes para producir 38.400 kWh por día, los cuales abastecerán 6.659 hogares.

“Proyectos como los pilotos de geotermia que se están iniciando en el país son un ejemplo de cómo la política implementada por el gobierno nacional ha generado un atractivo que nos permitirá seguir diversificando la matriz de generación de energía en el país, con el sector minero-energético, como uno de los principales ejes de la reactivación sostenible de Colombia”, resaltó el ministro Mesa.

El funcionario, además, recordó que, según cálculos del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el país cuenta con una potencia geotérmica aproximada de 1.182 MW que podrían ser explotados a partir de 200 pozos. Por cada uno de ellos, se podían generar 1.000 puestos de empleo.