De acuerdo a cifras oficiales, la capacidad estimada de la disponibilidad del sistema eléctrico es de 24.000 MW; debido a centrales fuera de servicio la oferta disminuyó, y fuertes picos de consumo obligan importar energía eléctrica principalmente desde Uruguay y Brasil.

Ante esta crisis de la reserva eléctrica (que según la Cámara Argentina de Energías Renovables será necesario instalar más de 1 GW por año, y 7 GW en total al 2012 para su normalización) y la necesidad de impulsar proyectos de energías alternativas para aminorar la dependencia con los combustibles fósiles (que en 2013 significó la importación de 13 mil millones de dólares en combustibles), energiaestrategica.com dialogó con expertos en la materia para saber en cuanto tiempo podrían ponerse en marcha emprendimientos eólicos, solares y biomásicos.

El ingeniero Héctor Nordio, ex gerente del departamento de Energías Renovables de Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA), opinó que la tecnología solar fotovoltaica es la que más rápidamente puede entrar en operaciones. Explicó que los estudios previos para su montaje se pueden realizan en cuestión de meses, sobre todo porque ya existen datos al respecto, y que para su proceso de ejecución “hubo casos en el mundo donde se llegó a instalar un MW por día”.

Con respecto a la eólica, el experto señaló que los estudios previos a la construcción de un parque pueden demorar cerca de 2 años y su montaje 24 meses. Subrayó que en Argentina ya hay “más 5 mil MW eólicos identificados en distintos puntos del país que podrían montarse simultáneamente”.

Para tener un parámetro de la cantidad de potencia que pueden instalarse en un año, vale destacar que el Parque Eólico de Arauco sumará 52 MW a fines de este año e inició obras los últimos días de septiembre.

Por su parte, Leonardo Genero, especialista en biogás y miembro de la Fundación Proteger, dio su punto de vista sobre la tecnología biomásica. Señaló que una planta de un MW podría generar energía en 15 meses dado su tiempo de obra civil, construcción y en la estabilización del inóculo inicial (equilibrando la degradación de las bacterias, dependiendo del recurso biomásico).

Si bien proyectos eólicos, solares y de biomasa hay identificados a lo largo y ancho del país (en unas zonas más que otras, dependiendo sus características), el Gobierno Nacional aún no promueve la construcción de ninguno de estos proyectos hasta tanto no establezca nuevas reglas de juego, ya que sorpresivamente decidió suspender la Resolución 108.

Al respecto, Nordio lamentó su nulidad y analizó: “Si hubieran dejado la 108, realizándole ciertos retoques, y hubieran hecho licitaciones con un pliego similar al GENREN, ya estaríamos en marcha con proyectos”.

Ahora el sector renovable espera por un nuevo mecanismo que venga a sustituir a la Resolución 108 (que según trascendió será por subastas) y por la aplicación de la nueva Ley 27.191.