30 de enero 2015

Ya son 25.000 los hogares de Buenos Aires que reciben energía eléctrica a partir del biogás

Aunque el proyecto recién da sus primeros pasos, desde hace dos años unos 25.000 hogares de la provincia de Buenos Aires y la ciudad cuentan con electricidad gracias a la generación de energía a partir de la basura. «A diferencia de Oslo, en Buenos Aires está prohibida por ahora la incineración, así que trabajamos con […]


Energía Estratégica

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Aunque el proyecto recién da sus primeros pasos, desde hace dos años unos 25.000 hogares de la provincia de Buenos Aires y la ciudad cuentan con electricidad gracias a la generación de energía a partir de la basura.

«A diferencia de Oslo, en Buenos Aires está prohibida por ahora la incineración, así que trabajamos con el biogás que produce la basura enterrada en el relleno sanitario. Nuestras plantas generan unos 18 MW que entregamos a Enarsa por una red de ocho kilómetros de electroducto«, explica el ingeniero Marcelo Rosso, gerente de Nuevas Tecnologías de la Ceamse. «El objetivo es generar otros 7 MW en las plantas de González Catán y Ensenada«.

Pero, al igual que en Noruega, tampoco en Buenos Aires hay acuerdo sobre el manejo de la basura. Los ambientalistas tienen otras prioridades.

El comunero Jorge Orovitz Sanmartino, que en 2012 inició en la Comuna 7 (Parque Chacabuco y Flores) la llamada «Red de puntos verdes» para que la gente lleve sus desechos reciclables, hace una ecuación de sentido común: «Es mucho más redituable y económico reciclar el papel para obtener papel, que tener que procesarlo para generar energía«. Por eso dice que «la meta debe ser generar menos basura, reutilizar, reciclar, hacer compost y generar conciencia sobre los residuos«.

En la Comuna 7 hay nueve puntos verdes e incluso «promotores ambientales» que trabajan en la villa 1-11-14 para enseñar a los vecinos cómo procesar los desechos y hacer compost (docs.com/@convivencia.planetaria).

Sobre el sistema noruego de convertir la basura en energía, Orovitz Sanmartino se muestra partidario de «no importar» experiencias de forma indiscriminada. «Ellos tienen, por ejemplo, una necesidad de calefacción domiciliaria que no existe aquí, y mientras allá generan unos 430 kilos de basura por persona por año, aquí el promedio de Buenos Aires da más de 730 kilos. Por eso las prioridades deben ser otras», concluye

1 Comentario

  1. Varinia Boggino

    Estoy de acuerdo con los ambientalistas. A su vez es mejor generar energia a partir de biomasa con los RSU existentes que no hacerlo y que esos residuos contaminen el medio ambiente como sucede debido a su falta de gestion integral. Porque no hacer ambas cosas, generar biogas a partir de RSU transitoriamente, a su vez concientizar a la sociedad para que disminuya su generacion y responsabilizar a los productores. Chile acaba de sacar una ley en ese sentido. Biodigestores en feedlocks, establecimientos de cria de pollo y frigorificos puede dismunir el impacto ambiental y generar energia distribuida donde hay falta. Tambien se pueden usar residuos de la agroindustria y la silvicola asegurando una explotacion sustentable.

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