Durante la toma de posesión, Xiomara Castro, la flamante nueva presidente constitucional de la República de Honduras, anunció las medidas de gobierno que empezará a impulsar en el sector energético durante su gestión.

Su primer discurso oficial, inició ofreciendo una posición sobre el estado de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y alertando sobre el “agujero fiscal” y la urgencia de sanear los números en rojo de la estatal.

“Las pérdidas por robo en la ENEE alcanzan más del 38% y el impacto en el flujo de caja es de más de 10000 millones de lempiras anuales, 450 millones de dólares”, revisó.

Y reveló: “Las opciones que me han presentado los organismos financieros es contratar más deuda; no para salvar a la ENEE, si no para salvar a los proveedores de la ENEE”.

Con la prioridad puesta en el sector público, tomar más deuda para pagar a los privados no sería el camino que iría a tomar en el corto plazo.

Al respecto, la presidenta Castro consideró que el contratar más deuda para el pago de los generadores de energía sin un programa de emergencia energética equivaldría a convertirse en “cómplice de la usura y el agiotaje legalizados con contratos lesivos al interés nacional”.

Y acusó: “Se han otorgado decenas de contratos de generación de energía solar, térmica e hidroeléctrica a precios onerosos y lesivos al interés nacional”. De allí, es que se revisarían esos contratos antes de pagar los pendientes.

Por otro lado, la presidente que promueve el movimiento socialista democrático en Honduras se refirió a una de sus más grandes promesas: aumentar la tarifa a grandes usuarios para garantizar energía gratuita a pequeños consumidores.

“Más de un millón de familias que viven en pobreza y consumen menos de 150 kWh por mes a partir de este día no pagarán más las facturas del consumo de energía. La luz será gratis en sus hogares”, garantizó la primer mandataria hondureña.

Continuó explicando que como esa decisión podría significar un costo adicional para la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) habría definido que:

“Los altos consumidores deberán asumir un precio mayor en su factura para subsidiar la energía que daremos gratis a los pobres de Honduras”.

Concluyendo su discurso, aseguró que “con las Fuerzas Armadas trabajaremos conjuntamente en la protección del medio ambiente”. Y adelantó qué actividades productivas no apoyará durante su administración democrática:

“No más permisos de minas abiertas o explotación de nuestros minerales. No más concesiones en la explotación de nuestros ríos, cuencas hidrográficas, nuestros parques nacionales y bosques nublados”, numeró.

Para tal fin, nombró a Lucky Medina como el nuevo secretario de Recursos Naturales y Ambiente.

Lucky Medina, secretario de Recursos Naturales y Ambiente.

La gran pendiente sería en el sector energético. Aún no se designó quién dirigirá la Secretaría De Estado En El Despacho de Energía (SEN) y hasta el momento de la toma de posesión no resuena ningún nombre que pueda ocupar aquel puesto.

Durante la toma de posesión, la presidente acusó que la administración pasada organizó la Secretaría de Energía de modo tal que los representantes fueron nombrados por los que venden energía: “son juez y parte en el ODS y en el CREE”, alertó.

Visto aquello, estaría siendo asesorada por su equipo para tomar la mejor decisión en línea con el partido. Días atrás podría haberse creído que iba a ser Rixi Moncada, quien se desempeñó años atrás como gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE); no obstante, dicha profesional ocupará el cargo de ministra de Finanzas.

Rixi Moncada, ministra de Finanzas