Power China es una empresa 100% del Estado chino que el año pasado facturó más de US$60 mil millones, lo que la ubicó entre las 500 empresas más grandes del mundo.

Además de ser proveedor de ingeniería y dedicarse al transporte ferroviario y carreteras, han invertido y construido infinidad de proyectos de generación de electricidad alrededor del globo. Entre ellos, emprendimientos de energías renovables.

«El sector de las energías renovables muy importante para nosotros. En lo que son los mayores mercados latinoamericanos de nuestro interés, en México ya hemos logrado presencia en más 600 MW solares, en Argentina 776 MW eólicos y solares, en Brasil ya ganamos dos centrales hidroeléctricas y tenemos muchas expectativas en Colombia», comentó el Ing. Tu Shuiping, presidente de Power China en Argentina y Marketing en Powerchina Americas.

Entre los proyectos renovables confirmados, el referente de la firma china aseguró a este medio que superaron sólo en Latinoamérica los $1500 millones de dólares en contratos firmados en 2019, mientras que en total, a nivel mundial, van $4500 millones de dólares.

Esto deja a las claras que el interés en los mercados latinoamericanos aún se mantiene, pese a que algunos proyectos esten en standby por cambios de gobierno en Argentina o México, y que en otros se complique asumir compromisos a largo plazo en la moneda local, como en Brasil o Colombia.

«En Latinoamérica, siempre suben y bajan las expectativas para el desarrollo de nuevas tecnologías de generación. Pero no hay dudas que el futuro es de las energías renovables y por eso continuamos suscribiendo contratos con estos proyectos”, afirmó Tu Shuiping.

Por lo pronto, la estrategia de la empresa en mercados maduros como el mexicano lleva a que sus negocios se firmen primeramente con empresas privadas. Puntualmente, la empresa contratista ha avanzado en dos grandes proyectos del grupo francés Neoen y la compañía española Fotowatio Renewable Ventures (FRV): Pachamama o El Llano (375MW) en Aguascalientes y Potrero (296 MW) en Jalisco, respectivamente.

Pese a que estos proyectos son de gran escala, el empresario de Power China confió a este medio que para él la tendencia en los próximos años deberá ir hacia los proyectos de menor escala.

“El futuro de las energías renovables no es inyectar energía desde un mismo lugar, a partir de grandes parques de generación. Y veo que distintos grupos de países lo han interpretado de modo similar”, advirtió Shuiping.

Un ejemplo del primer tipo serían los asíaticos que tienen territorios donde resulta muy complejo llevar electricidad a través de líneas de transmisión, como por ejemplo la región del Tíbet que supera los 4000 metros de altura sobre el nivel del mar. Aquí, la solución más viable es construir proyectos híbridos que incluyan renovables. Un tipo de país similar pueden ser los africanos, como por ejemplo los del sur del Sahara, con problemas de acceso a la energía, donde la respuesta más sincera son pequeños proyectos renovables para cada una de las comunidades con necesidades energéticas.

En el caso de los latinoamericanos, las tendencias las marcan fundamentalmente gobiernos y hasta el momento fueron grandes parques de generación con precios competitivos logrados en subastas. Si bien, el empresario no considera que sea un error, cree que esta debe ser una etapa inicial, una etapa de impulso, que luego debe seguirse con la lógica que demostró la experiencia en distintos países del mundo: hacer pequeños proyectos cercanos al consumo.

En el caso europeo, hay proyectos renovables distribuidos fundamentalmente eólicos y solares de distintos tamaños de acuerdo a la demanda. Si bien en este caso la infraestructura ya está lograda y la eficiencia del sistema es muy buena, la decisión política no cambia el movimiento del mercado de renovables.

Así como en los primeros casos en Asia y África, en Europa las energías renovables se piensan en función de la necesidad de la demanda. Para allí, indicó el empresario, debería dirigirse la lógica de Latinoamérica en los próximos años para no verse estancada.