Panamá aprueba nueva estrategia para consolidar una matriz eléctrica más renovable

Mejorar el servicio, promover la descarbonización, aumentar la competitividad e incentivar nuevos modelos de negocios sostenibles son las prioridades. 

La Estrategia Nacional de Innovación del Sistema Interconectado Nacional (ENISIN) fue aprobada por el Consejo de Gabinete de la República de Panamá mediante la resolución 139

Esta estrategia, concebida desde los Lineamientos Estratégicos de la Agenda de Transición Energética 2030 publicados en noviembre del año 2020, podrá dar pasos firmes en su implementación el año próximo. 

“La Estrategia de Innovación del Sistema Interconectado Nacional nos va a permitir aún más consolidar una matriz de energía eléctrica renovable incorporando cada vez más energía solar, eólica, geotérmica, así como algunas otras tecnologías innovadoras, almacenamiento y más mecanismos de flexibilidad”, indicó el secretario de Energía, Jorge Rivera Staff.

Entre las propuestas plasmadas en el ENISIN que podrían ser catalizadoras de nuevos proyectos de energías renovables destacamos la posibilidad de determinar un cálculo de potencia firme para renovables variables, incorporar la figura del comercializador independiente, diseñar licitaciones para sistemas de baterías y abrir un mercado de servicios complementarios.

Las metas que persiguen esas iniciativas son:

  1. Incorporar una capacidad de almacenamiento en energía del 5% de la demanda total prevista para el 2030.
  2. Reducir al 2030 los indicadores de SAIFI y SAIDI en un 50% respecto a los niveles de la norma vigente al 20204. 
  3. Alcanzar una participación activa de la demanda, por ejemplo con grandes clientes, superior al 30% del consumo de energía total.
  4. Fomentar que el aporte de generación de renovables no convencionales, provenientes  de centrales de generación conectadas al SIN y de generación distribuida (incluyendo prosumidores), sea superior al 20% del consumo de energía al 2030. 

Aquello permitiría aumentar la participación de energías renovables en Panamá al 2030, a la vez de garantizar la seguridad y confiabilidad del sistema.

Y si bien, en la actualidad Panamá cuenta con un 80% de renovabilidad de su matriz eléctrica -e inclusive durante tres meses de este año 2022 han superado el 95% de renovabilidad- un gran porcentaje de aquello correspondería a hidroeléctricas de gran porte; por lo que, el valor añadido de esta estrategia es que se podrá diversificar aún más la matriz con proyectos que garanticen una sostenibilidad de triple impacto. 

La diversificación y descarbonización del parque generador es un eje fundamental de la Agenda de Transición Energética; por eso, a las metas antes mencionadas se plantea adicionar los siguientes hitos a concretar: 

  1. Definición regulatoria y legal de los mecanismos para que la generación eléctrica con fuentes renovables variables pueda ofertar potencia firme o en su defecto transitar al concepto de energía firme que permita compensar la variabilidad de las energías renovables;
  2. Publicación de un mapa con la disponibilidad de la red de transmisión y distribución para la integración de fuentes renovables no convencionales e hidráulica;
  3. Desarrollo de un prototipo de producción verde utilizando generación solar para  alimentar el proceso de producción de hidrógeno;
  4. Diseño y ejecución de un proyecto tipo SandBox para el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde, previo a la adecuación de los mecanismos legales que permitan el desarrollo de estos esquemas.

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