El viernes pasado, en La Pampa, el presidente argentino, Alberto Fernández, sorprendió cuando puso en duda el desembolso de pagos futuros de la represa hidroeléctrica Portezuelo del Viento, de 210 MW, que se construirá sobre río Grande en Mendoza.

Cabe señalar que la administración anterior, de Mauricio Macri, fue la que acordó el pago de esta obra, cotizada en 1.023 millones de dólares, en cuotas a través de Letras del Tesoro (LETES) hasta el año 2024. La primera de ellas se desembolsó en octubre del 2019.

Desde la llegada de Fernández al poder, el 10 de diciembre, se pagaron dos cuotas más, la última de ellas en abril pasado.

Sn embargo, en la conferencia de prensa del viernes pasado Fernández manifestó la «preocupación de seguir financiando una obra que tiene cuestionamientos de cuatro de las cinco provincias por donde pasa el río” Colorado.

Una alta fuente vinculada al Gobierno de Mendoza confió a Energía Estratégica que su apuesta será seguir apostando a la licitación de la represa el próximo 3 de julio.

En esa línea, la fuente recordó que el pago por Portezuelo del Viento no se trata de una obra financiada por el Gobierno nacional, sino una deuda histórica que se está honrando y que está respaldada por un fallo judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Además, una segunda fuente aseguró que la obra cuenta con los estudios de Impacto Ambiental necesarios y con los reglamentos del COIRCO y de las leyes nacionales y provinciales vigentes. “Es un proyecto híper laburado, el más trabajado en diques de los últimos 40 años de Argentina”, destacó.

Sin embargo, el presidente de la Nación sugirió lo contrario. “Por lo que hemos podido analizar con Wado (por el ministro de Interior, Eduardo de Pedro), revisando el pasado, no se pudo hacer nunca un estudio de impacto ambiental en todos los lugares donde río llega”, señaló.

Asimismo Fernández comentó que el pago de la obra mendocina no se postergó, como sí ocurrió con otras obligaciones, porque “ese no es un bono que se pueda reperfilar: no está en el mercado, no otorga intereses; es lo que cualquiera de nosotros llamaría un pagaré”.

Desatada la polémica, el próximo viernes 26 de este mes el gobernador mendocino, Rodolfo Suarez, deberá dar sus argumentos ante sus pares de Buenos Aires (Axel Kicillof), Río Negro (Arabela Carreras), La Pampa (Sergio Ziliotto) y Neuquén (Omar Gutiérrez). La reunión podría ser clave para la continuidad de la represa.

«Tenemos que encontrar una solución con Mendoza, porque tal vez la obra tiene sentido si es que todos participan de su administración”, sugirió Fernández, al tiempo que ejemplificó: “si se resuelve entre todos cuando debe pasar más agua y cuando no”.

En esa línea, el presidente de la Nación le recordó a Suarez: «la naciente de un río no determina propiedad de las aguas de ese río». Y cerró: «esperamos que lo podamos resolver conversando entre todos».

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