En la plenitud de un proceso de globalización en el que Argentina se jacta de estar inmersa, y con avances en materia de energía que han alcanzado límites insospechados, lastima asumir que todavía existan regiones postergadas a lo largo del país.

El Noreste Argentino es ejemplo de ello, puesto que las cuatro provincias que lo integran, carecen de un recurso esencial para el desarrollo de la Industria y la población: el gas natural.

De acuerdo a datos de la Auditoría General de la Nación en su informe AGN 660/03, una familia consume en promedio dos garrafas de 10 kg por mes, sólo para cocción de alimentos. Con un precio de comercialización de 30 pesos, el costo por kilo de gas licuado de petróleo es de 3 pesos, mientras que su equivalente en gas natural cuesta  0,43 centavos aproximadamente. La diferencia es de 51 pesos mensuales y 617 pesos anuales.

Teniendo en cuenta que el último censo arrojó un total de 1.139.789 familias domiciliadas en el NEA, las cifras se multiplican de forma alarmante. Además, la escasez del recurso impide el reemplazo de artefactos eléctricos, por lo que una familia tipo que habita en el Noreste Argentino, abona dinero extra en un 654 por ciento, de forma mensual.

Sin embargo, los esfuerzos por revertir esta situación han sido tantos, como pocos los resultados positivos. Con una antigüedad que ronda los quince años, cobra vida en un reclamo con destino a oídos sordos y se configura como una batalla ardua e interminable.

Para el ingeniero José Sesma, se ha transformado en la lucha de su vida. “Desde 1990 que brego por eliminar las asimetrías de mi provincia (Corrientes) y de la Región. Una de mis metas era y es traer el Gas Natural”, expresa el profesional.

Un poco de historia

El sueño comenzó en 1992, cuando la Ley 24.076 propició la privatización del Transporte y Distribución de Gas Natural. Fue entonces que el envío fue concesionado, dando origen a TGN y TGS (transportadoras del gas del norte y sur respectivamente), capaces de abastecer a ocho regiones con más de 220 mil kilómetros de redes de distribución. En la actualidad, cuentan con más de 15 mil kilómetros de ductos.

Para el caso del Noreste Argentino, la distribución de gas por redes en las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones y Entre Ríos, fue adjudicada a la empresa GAS NEA MESOPOTÁMICA S.A. La misma inició sus actividades el 26 de junio de 1997, por un período inicial de 35 años.

En este sentido, como la zona licenciada no contaba con la infraestructura necesaria, se previó una serie de inversiones obligatorias iniciales, a ser concretadas durante los primeros cinco años. Según las leyes, explotando la licenciataria, el servicio por cuenta y riesgo propio, puesto que el otorgante no garantizaba la rentabilidad alguna.

No obstante, para 2001 GAS NEA sólo había realizado las inversiones necesarias para cubrir el 2,91 por ciento de las conexiones, encontrándose en condiciones de ser rescindido el contrato por incumplimiento. Frente a esto, la empresa apeló a una medida cautelar, pero en febrero de 2002 y ante reiteradas infracciones, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) elevó una petición de caducidad de la licencia, ante la Secretaría de Energía.

GAS NEA respondió declarándose en cesación de pagos y se presentó en concurso preventivo el 21 de febrero, invocando “fuerza mayor” como eximente de responsabilidad. El 11 de Marzo de 2002, el Juzgado Nacional de I Instancia en los Comercial Nº 4, declaró la apertura del concurso preventivo a acreedores de GAS NEA, es decir, una posibilidad de reorganización para evitar la quiebra.

El 24 de Noviembre de 2003, el presidente Néstor Kirchner y Grupo Techint, firmaron un contrato para la construcción de un gasoducto de 1500 kilómetros, destinado al traslado de gas desde el noroeste hasta la Mesopotamia. Las obras demandarían una inversión superior a los 1000 millones de dólares.

En 2005, el Gobierno Nacional lanzó el proyecto “Gasoducto del Noreste Argentino”, que se construiría entre Yacubia (Bolivia) y Coronda, para promover el abastecimiento de Gas Natural en las regiones que aún no estaban cubiertas por el servicio. Tiempo después y por intermedio del decreto 267, la propuesta sería declarada de Interés Nacional.

Ese mismo año, la Secretaría de Energía concluyó que no correspondía la declaración de caducidad de la licencia de GAS NEA, por distintas razones. Entre ella, porque los accionistas originales habrían cedido su participación a nuevos accionistas; convicción de modificar el plan de inversiones de la Licencia, en pos del desarrollo gasífero de la región; y porque la licencia de la empresa estaba incluida en el proceso de renegociación.

Dos años más tarde se sancionaría la Ley 26.337, que autoriza la contratación de las obras denominadas “Gasoducto del Noreste Argentino”. En 2008 se logró un acuerdo entre la UNIREN y GAS NEA, que establece que el licenciatario deberá ejecutar el plan de obras con un plazo máximo de inicio, en el período estacional de invierno de 2009.

A partir de entonces se suceden, la historia sin fin continúa.  Readecuaciones y negociaciones en torno a la licencia de GAS NEA. La Cámara de Diputados declara de interés la distribución de gas natural por redes en las provincias de Corrientes y Chaco. Se aprueba la ampliación de la traza provisoria del GNEA, dejando sin efecto el decreto 267/07.

También se crea un fondo fiduciario para la construcción del gasoducto en el marco del Presupuesto General de la Administración Pública y ENARSA llama a Licitación Pública Nacional GNEA, para el desarrollo de la ingeniería y construcción de sólo una parte del ramal troncal. Lo hace en 2011 y en varias oportunidades del 2012; como siempre, sin avances.

Hasta aquí han transcurrido nueve años desde el contrato Kirchner – Techint. Las leyes siguen sin cumplirse y la llegada del gas natural a la región del NEA, persiste en ser dilatada.

Proyectos de Interconexión con Brasil, en el marco de un noreste olvidado.

  • Gasoducto del MERCOSUR: El gasoducto se alimentaría de la Cuenca Noroeste pasando por Formosa, de allí un ramal a Asunción, siguiendo a Resistencia-Corrientes-Posadas y luego a Curitiba para terminar en São Paulo-Brasil. Se estimaba la longitud total del ducto en 3100 Kms.
  • Gasoducto Aldea Brasilera- Paso de los Libres: Desde Neuquén, comenzando en el yacimiento Loma de la Lata, serviría para alimentar una Central de Ciclo Combinado de 600 MW, con una capacidad contratada de 2,8 millones de metros (2,8 MM m3/d) cúbicos diarios – la plata termoeléctrica pertenece a la empresa AES- , el ducto de Ø24 pulgadas de diámetro está diseñado para alcanzar una capacidad de 10 a 15 MM m3/d. Con una extensión de 440 kms, fue inaugurado el 18 de Agosto del 2000, pero recién en 2005, se abrió el gasoducto de aproximación a la Ciudad de Paso de los Libres (Corrientes) con un recorrido de 15.5 Kms. Para el año 2012, aún restaba construir 3000 metros para llegar a la Ciudad.

 

Desde Septiembre del 2008 hasta la fecha TGN (Trasportadora de Gas del Norte) no exporta Gas Natural por este ducto hacia Brasil. El Gasoducto  ALDEA BRASILERA-URUGUAYANA, estaba proyectado seguir hasta Porto Alegre (Brasil), de este modo el gas del yacimiento Loma de la Lata (Neuquén) recorrería más de 2300 Kms, para luego cerrar el anillo con un ducto a São Paulo (Brasil). Este se alimentaría con el otro gasoducto del MERCOSUR que parte de la cuenca NOROESTE.

En este contexto, visto y considerando la inacción en medio de la acción, la postergación prolongada en el tiempo, la carencia total de respeto hacia un sector del país que es tan argentino como todo el resto.

En el marco de una lucha sostenida y necesaria para el desarrollo de la sociedad toda, pero también en detrimento de la injusticia, es que el Ingeniero Sesna, con el apoyo delSenador Nacional Eugenio Artaza, proclama:

“La Nación le debe una reparación histórica al NEA todo, pues injustamente es dejada de lado a la hora del reparto de obras de infraestructura. Esto genera un atraso considerable en su desarrollo y nos lleva a padecer los más lacerantes índices de pobreza, indigencia, analfabetismo y desarrollo industrial. La consecuencia inevitable es la falta de trabajo para sus habitantes, que dependen únicamente del Estado, siendo claro entonces que ha llegado la hora de reparar tamaña injusticia” […]