Según la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), existen 354 proyectos de energías renovables no convencionales en estado de ‘vigencia’, por un total de 11.863,34 MW.

En la lista –DESCARGAR EXCEL-, actualizada hasta el mes de abril, predominan los emprendimientos solares fotovoltaicos. Figuran 331 proyectos de este tipo en estado ‘vigencia’, por 9.282,73 MW.

Cabe destacar que la gran mayoría son de pequeña escala. Se trata 274 de estas centrales, por 1.704,81 MW, que van desde los 2 W de potencia hasta los 20 MW.

En cuanto número de emprendimientos y volumen de potencia, siguen los proyectos eólicos: 19 por 2.554,8 MW.

Doce de ellos se registran en La Guajira, uno de los territorios de mayor presencia de recurso –con factores de capacidad que rondan el 60 por ciento-, y totalizan 1.985 MW; tres en Atlántico, por 219,8 MW; otros tres en Bocaya, por 290 MW; y uno en Bolivar de 60 MW.

Finalmente se registran cuatro proyectos de biomasa, por 25,81 MW. El más importante de ellos es de cultivo energético de 25 MW, que se encuentra en Fase 2.

Los proyectos más grandes de la lista son solares fotovoltaicos. El mayor es de 700 MW, y está ubicado en Santander. Le sigue otro emprendimiento de 600 MW ubicado en La Guajira. Ambos están en Fase 2.

Las Fases de registro de proyectos

Cada uno de los emprendimientos registrados en la UPME se encuentran en diferentes Fases, estas pueden ser tres.

Fase 1- Prefactibilidad. Análisis técnico – económico de las alternativas de inversión para el desarrollo de un proyecto.

Incluye: Comprobar que el proyecto sea prioritario, hacer diagnóstico del sector, definir si es técnica y económicamente viable, identificar problemas y obstáculos, presentar posibles fuentes de financiación y concluir acorde a los resultados obtenidos del estudio identificando la mejor alternativa.

Fase 2- Factibilidad. Se perfecciona y precisa la mejor alternativa identificada en la etapa de pre-factibilidad, es decir, los estudios son más profundos y completos que la fase anterior.

Esto incluye: Analizar en profundad los condicionantes del proyecto, realizar el diseño de ingeniería a nivel de anteproyecto (dimensiones básicas, sin nivel de detalle), estimación de costos, estudio de viabilidad económica, formulación básica del proyecto, estudio financiero, y estudio ambiental.

La información debe ser tal que permita tomar la decisión de realizar o no la inversión en la ejecución del proyecto.

Fase 3- Ingeniería de Detalle. Nivel de definición el cual permite la ejecución del proyecto.

Incluye: elaboración del diseño definitivo de acciones y actividades que garanticen la ejecución y operación del proyecto, planos de detalle, especificaciones técnicas para la construcción, montaje y puesta en marcha, cronograma de ejecución y presupuesto detallado.