¿Es posible que Nicaragua logre cubrir el 100% de su demanda eléctrica con energías renovables en 2021?

Es muy poco probable Nicaragua logré alcanzar esa meta el próximo año.

Actualmente, la matriz energética está dividida un 54% de energías renovables y alrededor de 46% de térmica búnker.

Hay proyectos que se están trabajando y modificarán un poco la matriz el año que viene, pero no hay ninguno que sea tan grande como para poder asegurar y garantizar que el año próximo habrá un cambio significativo.

¿Cuán reciente es la incorporación de fuentes limpias en su matriz?

En 2005, Nicaragua dependía totalmente del combustible. Eso llevó a que nos quedemos a oscuras en reiteradas ocasiones, cuando las centrales térmicas salían de operación por mantenimiento.

Luego, a partir de unas centrales a diesel donadas por el gobierno de Venezuela se logró paliar un poco la situación.

No fue hasta 2007, cuando se comenzaron a ver fuentes limpias para la generación, aunque hubieron proyectos anteriores, las energías renovables son recientes a nivel de transformación energética.

El gobierno de Nicaragua advierte un potencial de 4500 megavatios renovables a ser desarrollados, ¿se dan las condiciones de inversión para dar rienda a nuevos proyectos?

Siempre hay oportunidad. Sin embargo, el desarrollo de proyectos está mas bien atado a esquemas públicos privados porque el gobierno siempre tiene sociedad bajo los proyectos de inversión grandes.

A muchos inversionistas quizás no les logré convencer la legitimidad y el marco que existe en el país. La certeza jurídica es el talón de Aquiles para desarrollar nuevos proyectos renovables en Nicaragua.

La “Guía del inversor de Nicaragua” indica que proyectos renovables contarían con prerrogativas en la contratación de energía e incentivos fiscales, ¿cuáles serían?

Son parámetros nominales pero nunca se han cumplido. Hoy no hay incentivos fiscales para proyectos de energías renovables. La única prerrogativa con la que podrían contar la encontrarían en la importación, porque pueden ser exonerados, y no existe ninguna otra.

¿En los planes de gobierno está iniciar alguna licitación de proyectos renovables?

No son lejanas. Pero, siendo franco, no hay transparencia por parte del Gobierno a nivel de licitaciones o firmas de memorandos de entendimiento con proyectos energéticos.

Dependiendo quién sea el financista vendrán las condiciones para que participen empresas nacionales o internacionales, además de definir si serán convocatorias abiertas o cerradas. Habitualmente se convoca a licitaciones pero son trabajadas de una manera muy cerrada con proveedores propios y no se hacen públicos los plazos o progresos de las obras.

¿Ha visto avances de nuevos proyectos eólicos o solares?

Hay proyectos solares que han empezado hace dos años y no han sido terminados todavía. Me refiero por ejemplo a proyectos de 12 MW a instalarse en la región del Caribe o el Sur del país.

¿A qué se deben las demoras?

Posiblemente, hay demoras en desembolsos. Hay que recordar que Nicaragua sigue en el foco de atención de los Bancos pero, siendo uno de los países sancionados como Venezuela, mantienen algunas restricciones para los desembolsos.

No obstante, no descartó que haya otros asuntos de la compañía que lleven a que los proyectos presenten demoras.

Por otro lado, sobre generación distribuida tienen mucho marco legal y normativo ¿cómo avanzó el tema en la práctica?

Hoy la generación distribuida es un tema tabú en Nicaragua. No ha tenido ningún desarrollo y desde hace años lo hemos querido impulsar invitando a que participen los diferentes stakeholders pero el gobierno, a través del Ministerio de Energía y Minas y el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), lo maneja de un modo que en la práctica hay cero avance.

¿Cuál es el modelo que habilitaría la legislación?

Muy posible sea el net metering. El único avance que yo sé que ha existido es definir los medidores bidireccionales, que éstos sean comprados por los usuarios y sean autorizados por la empresa distribuidora.

Con estas instalaciones los usuarios no van a recibir ningún tipo de pago a cambio.

Están evaluando desde la academia, gremios y grandes empresas solicitar algún incentivo para grandes consumidores que apuesten por reducir su consumo con fuentes renovables?

La Asociación de Energías Renovables en Nicaragua está trabajando mucho y activamente sugiere medidas a tomar. Pero muchas veces son esfuerzos en vano porque cuando las propuestas llegan al gobierno no se vuelven a tocar.

Con respecto a acceso a la energía, ¿qué porcentaje del país está electrificado?

Aproximadamente, el 97% el país está electrificado. Hay mucho esfuerzo por inversionistas para electrificar zonas aisladas, centros de salud y comunales. Es el caso de inversionistas de Corea y del mismo gobierno que planean distribuir sistemas solares fotovoltaicos autónomos para lograr que la cifra llegue a 98% el año próximo.

Sin embargo, esto va creando un modelo de negocios para el gobierno, porque una vez finalizada la instalación, la persona -el consumidor final– tiene que seguir pagando el costo de la energía a la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL).