Los concursos eléctricos entre privados son una realidad. Bravos Energía anunció que todos los pagos y cobros relacionados con los contratos, así como el resguardo de garantías y la gestión de los fondos de reserva, estarán a cargo de un fideicomiso administrado por una de las instituciones financieras más sólidas de nuestro país, Santander México. De este modo, Banco Santander se une a esta iniciativa pionera en el sector eléctrico.

El interés del sector en estos concursos eléctricos ha sido inmediato, ya que actualmente se encuentran inscritos en el proceso más de 30 compradores y de 30 generadores de energía, y se espera que esta cifra se incremente conforme se acerca el 28 de octubre, fecha límite para recibir formalmente la documentación para la evaluación legal de los participantes. Cabe mencionar que el diseño de los concursos es resultado del trabajo realizado con participantes de la industria y las empresas registradas.

Bravos Energía es una empresa mexicana creada en 2017 por expertos en el desarrollo de subastas de energía eléctrica: sus fundadores cuentan con una amplia experiencia en el diseño de mecanismos competitivos para impulsar la compraventa de energía y fomentar la inversión en el sector eléctrico mexicano.

El concurso se diseñó con el objetivo de ser un mecanismo imparcial y eficiente para la celebración de contratos de cobertura eléctrica, reduciendo la exposición a la volatilidad en la oferta de generación y demanda de consumo, así como los precios dentro del mercado eléctrico, lo cual facilitará el desarrollo de infraestructura y mecanismos financieros adicionales que aporten flexibilidad y liquidez al Sistema Eléctrico Nacional. El proyecto tiene el potencial de detonar inversiones de hasta mil millones de dólares en los siguientes 10 años, y permitirá que se financien proyectos que contribuyan a la generación y aprovechamiento de energía eléctrica en todo el país.

Respecto al valor agregado de estos concursos eléctricos, Jeff Pavlovic, socio fundador de Bravos Energía, señaló que el elemento primordial de este proceso es la flexibilidad, pues se podrán adquirir u ofrecer los productos a 5, 10 o 15 años en la zona que le convenga a los participantes, lo que generará una alta diversificación de productos que pueden combinarse, cubriendo así las necesidades específicas de cada comprador o generador. Además, habrá la transparencia en la determinación de los precios.

“Al final del día, los concursos eléctricos facilitan la conformación de los portafolios energéticos para cada participante. Sumando la transparencia con la innovación en el esquema del concurso, garantizamos que todos tengan acceso a energía barata, limpia y confiable”, comentó.

Adicional a esto, expresó que gobiernos estatales han mostrado interés en llevar a cabo foros regionales en donde el concurso pueda ser mostrado a potenciales compradores y generadores.

“Para el crecimiento que necesita el país, es fundamental acercar este proyecto a zonas estratégicas, en donde todas las partes resulten ganadoras. Como hemos dicho desde el lanzamiento del concurso, este es nuestro objetivo central: contribuir al desarrollo de un sistema eléctrico más flexible y resiliente”. resaltó.