La Secretaría de Energía (SENER), emitió su propuesta de ampliación de la Red Nacional de Transmisión (RNT) y las Redes Generales de Distribución (RGD). La misma consideró la ubicación de las Centrales Eléctricas actuales y la magnitud junto a la dispersión geográfica de la demanda.

Contenida en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2019-2033 (PRODESEN) esta propuesta considera fundamentalmente las demandas regionales en México, la confiabilidad, calidad y seguridad del sistema, desde la visión de la nueva política energética nacional.

En detalle se planean 24 proyectos para la RNT y 31 proyectos para RGD (ver todos) Entre ellos, se destacan obras para el aumento de capacidad de transmisión para atender el crecimiento de la demanda de las zonas Cancún y Riviera Maya; obras para la Solución a la capacidad de transmisión de líneas subterráneas que presentan sobrecargas en el ámbito de la Gerencia de Control Regional Noroeste; ambas con fecha factible de entrada en operación para Abril de 2023.

Como líneas también prioritarias en este plan de expansión se destacan Culiacán Poniente entronque Choacahui – La Higuera (A3N40), Derramadero entronque Ramos Arizpe Potencia – Salero, Ampliación de la red eléctrica de 115 kV del corredor Tecnológico-Lajas y El Mayo entronque Navojoa Industrial – El Carrizo.

Entre los bancos de transformación se posicionan como proyectos a dar beneficios de mejora a la confiabilidad del sistema: San Jerónimo Potencia Banco 2, Tijuana I Banco 4, Terranova Banco 2 y San José Iturbide Banco 4, Viñedos MVAr, entre otros.

Como proyectos menos prioritarios pero a tener que estar finalizados a Abril de 2024 y 2025 se mencionan: la Reducción en el nivel de cortocircuito de la red eléctrica de la Zona Metropolitana de Monterrey, Compensación de Potencia Reactiva Dinámica en el Bajío; Incremento en la capacidad de transmisión de la región Noreste al Centro del País; Interconexión Sureste – Peninsular.

Los objetivos que persiguen con este plan de expansión son:

  1. Satisfacer el suministro de la demanda de energía eléctrica
  2. Preservar y mejorar la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional
  3. Reducir los costos del suministro de energía eléctrica
  4. Contribuir al cumplimiento de las metas de producción de energía limpia
  5. Operar con eficiencia energética, minimizando las congestiones en la red de transmisión y las pérdidas de energía eléctrica
  6. Incorporar tecnologías de Redes Eléctricas Inteligentes.

En el mismo además se contempla aumentar la generación eléctrica con energías limpias y renovables para cumplir con los compromisos internacionales en relación al cambio climático y reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Por aquello, esta administración fija entre sus acciones prioritarias promover la generación y uso de la energías limpias, que además de contribuir a la reducción de GEI, deberá ir en pos de recuperar sistemas ecológicos y diversificar la matriz.

No obstante, en el PRODESEN 2019-2033 se advierte que estas energías se deberán integrar de manera “ordenada, sostenible y confiable” en la matriz energética nacional.

“La Comisión Reguladora de Energía otorgó permisos a centrales eléctricas dando lugar a la necesidad de refuerzos de la Red Nacional de Transmisión, que requieren inversiones cuantiosas que rebasan la capacidad financiera de las empresas productivas del Estado”, acusa el documento.

De allí es que como principio regulador se fija que la generación renovable intermitente deberá cumplir con criterios de no afectación a la Confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional, tanto a nivel nacional como regional.

Ahora la CRE deberá coordinar con la SENER los lineamientos para las autorizaciones y permisos en congruencia con la política energética nacional.