El desarrollo y potencial de producción del hidrógeno verde en Latinoamérica sigue siendo una tendencia que cada día suma más voces en el sector energético y cada vez más los países enfocan su mirada a este vector energético. 

Justamente el avance en dicha materia en Ecuador fue uno de los temas abordados por Kurt Freund, rector de la Universidad del Pacífico, durante el evento denominado “Expo Virtual Energías Renovables”. 

Allí el especialista señaló que el país cuenta con suficiente capacidad hidráulica, solar y eólica para producir energía limpia y económica, pero que si se observa la matriz energética, “todavía la gran parte de ella va a consumir hidrocarburos, y entonces el gran reto es la descarbonización, el proceso de transición energética y el aumento del consumo de energías renovables”. 

“Esa es la razón primaria por la que debemos pensar en el futuro del hidrógeno verde como una parte componente de este nuevo elemento. Y con eso cumplimos con los objetivos internacionales con los que somos suscriptores, como el Acuerdo de París”.

 “El hidrógeno verde debe formar parte incuestionable de la futura planificación energética del país”, aseguró.

– ¿De qué manera el país sudamericano podría enfocarse en el H2 verde? – Kurt Freund sostuvo la idea de impulsar nuevos proyectos eléctricos a partir de energía limpia y con un excedente generar ese vector energético. 

“Hablamos de mega exportaciones, donde 100 MW pueden generar cien millones de dólares de exportación de hidrógeno verde por cada año una vez instalado, es decir, de valor agregado”. 

“El hidrógeno verde puede ser exportado al resto del mundo, porque conforme avanza el tiempo tendremos eficiencias, nuevas maneras de almacenamiento y cómo exportarlo”, manifestó. 

Además, apuntó al hecho de conseguir mantener costos bajos en la producción de esta tecnología, logrando un promedio por MWh cercano a los cuarenta dólares para el año 2025. “Con eso se puede estar pensando que somos muy competitivos para exportar a cualquier lado del mundo”, mencionó.  

“Tenemos una gran oportunidad para hacer este tipo de exportaciones y avanzar en el concepto de hidrógeno verde”, adicionó a sus declaraciones.

Por otro lado, también se refirió a otro tipo de modelo de negocio en torno al H2 producido a partir de fuentes de generación limpia: el consumo local. Sobre este tema opinó que no cree que en las ciudades sea primordial, “porque crecerá el consumo de vehículos eléctricos”, pero sí en el sector minero y transporte entre grandes distancias.