A partir de la pandemia del COVID, los costos de flete de China a Latinoamérica se dispararon. Un conteiner con equipos para un proyecto de energías renovables que podía costar entre 2 y 3 mil dólares llegó a techos de 17 mil dólares, recuerda José Antonio Moreno, Director de Logística para Sudamérica de Noatum Logistic.

El especialista cuenta a Energía Estratégica que hasta hace apenas 20 días, antes de la invasión rusa a Ucrania, estos precios se estaban estabilizando de a poco, a medida que la pandemia se iba controlando y las actividades normalizando.

Transportar un contenedor podía valer unos 9 mil dólares. Pero ahora, a raíz del conflicto, el importe aumentó unos 5 mil dólares, llegando a 13 y hasta 15 mil dólares por contenedor desde Chila a Latinoamérica.

¿Cómo impacta en el sector renovable? “Ahora mismo todas las empresas están renegociando contratos, porque los costes han aumentado entre un 30 a 40%”, advierte Moreno.

Por su parte, Marisol Neira Ardila, Regional Sales Manager Latin America & Caribbean de la fabricante de módulos fotovoltaicos Yingli Solar, explica los precios de los paneles también están aumentando: Un 10% desde el inicio del conflicto bélico.

“La subida de precios podría ser mayor con el correr de los días. Vemos que semana a semana el valor sube”, observa la experta.

“El daño está hecho”

“Todo el año 2022 era para que los costos se regularizaran (desde el inicio de la pandemia), no tanto para alcanzar los precios del año 2019, pero sí que empezara a haber una regularización. Y para el año 2023, alcanzar unos valores más asequibles, y que haya más proveedores que demanda. Pero con la guerra ya nada de esto es posible. Hoy el problema es que hay más demanda que proveedores”, resume Moreno

El experto en logística señala que esta disparada en los precios tiene que ver con los bloqueos comerciales de distintos países del mundo a Rusia, que, entre otras cosas, generó que el barril de crudo Brent rompiera el techo de los 110 dólares.

¿Cómo impacta esto? Moreno ofrece un ejemplo muy gráfico: “En el mercado español, el carburante pasó a costar de 1,3 a 2 euros por litro”. Otro es el de la electricidad: El precio mayorista en ese país hoy ronda los 250 euros por MWh, después de haber alcanzado un máximo histórico el pasado 8 de marzo de 544,98 euros por MWh, mientras que a esta altura del 2021 el valor era de 70 euros por MWh.

“Toda esta situación está llevando también a la logística a precios desorbitados, con cambios de valores semanales o quincenales, debido a que hay mucha demanda pero poco proveedor”, enfatiza Moreno, al tiempo que indica que hay empresas que analizan que aquellos barcos que pasen por zonas de conflicto se graven con un impuesto por ‘recargo de guerra’.

Consultado sobre si un acuerdo de paz podría generar una rápida recuperación del sector, el Director de Logística para Sudamérica de Noatum Logistic considera que “el daño está hecho” y que habrá demoras para recuperar los precios del 2019.

Observa que Europa ya se está embarcado en un plan para acortar la dependencia energética con Rusia (que le provee alrededor del 60% de su energía), que el bloqueo comercial podría durar y que, al calor de ello, los precios de la energía podrían mantenerse altos.

“Veníamos de un caos del COVID y cuando las economías se estaban recuperando, ahora llega este otro impacto, donde las economías del mundo vuelven a ser golpeadas”, cierra Moreno.