Ayer, la cotización del dólar en Colombia llegó a perforar el piso de los 3.600 pesos, el valor más bajo desde el 10 de marzo pasado.

“Era previsible que con la evolución en el entendimiento de la crisis, la reactivación económica por la apertura de actividades de manufactura y producción y la suba del precio del petróleo Brent el precio del dólar iba a retroceder”, observa, Alejandro Lucio, Director Óptima Consultores.

En diálogo con Energía Estratégica el especialista destaca la recuperación del peso, que llegó con más rapidez de la que pensada. Esto sin dudas favorece a los proyectos de energías renovables adjudicados en la subasta de largo plazo, ya que los 9 contratos, por más de 1.350 MW, fueron celebrados en moneda local.

El tipo de cambio en septiembre del año pasado, cuando se adjudicaron los proyectos, era inferior a los 3.450 pesos. Y el precio promedio adjudicado rondó los 95,5 pesos por kWh. Una devaluación fuerte repercute en la tasa de retorno y en el volumen del financiamiento solicitado por las empresas, ya que mucho de los costos de esta industria están dolarizados.

Más allá de esta recuperación, Lucio advierte: “seguimos con un nivel de incertidumbre alto. Hay otros retos que le pueden seguir poniendo presión a la tasa de cambio y no creo que el dólar vaya a bajar mucho más en el corto plazo. Ya tenemos un precio internacional del petróleo cercano a los 40 dólares y no creo que suba más”.

Consultas previas

Por otra parte, Lucio indica que si bien la suba del dólar es una buena noticia para el sector, sigue siendo un tema complejo el desarrollo de las consultas previa.

El diálogo y la aprobación de los propietarios de los territorios donde se van a montar los proyectos de energías renovables son fundamentales para que puedan construirse. Sin estas autorizaciones, los emprendimientos no pueden avanzar. Por caso, los seis proyectos eólicos adjudicados en la subasta se ubican en La Guajira, donde habitan decenas de comunidades étnicas.

“Vemos que los proyectos de infraestructura ya cuentan con protocolos de apertura (para empezar a avanzar a pesar del COVID-19); pero el tema de las consultas previas es más complicado porque es muy complejo hacerlas de modo virtual y es probable que muchas comunidades no quieran”, observa el Director de Óptima Consultores.

En esa línea, cabe señalar que el Poder Ejecutivo está trabajando sobre un proyecto de Ley de consultas previas.

Según manifestó a fines de marzo pasado la ministra del Interior Alicia Arango, el proyecto está avanzado y se presentará en la apertura del primer período legislativo del Congreso de este año: a partir del 20 de julio.