La Senadora oficialista Pamela Verasay viene trabajando hace un año en un proyecto de Ley Nacional de Energía Solar Térmica. Luego de que el proyecto haya perdido estado parlamentario en 2017, Verasay trabajó junto a su equipo para incorporar mejoras a su propuesta y lograr más consenso político. Una actualización del proyecto de ley tendrá en cuenta nuevas consideraciones del gobierno y de la industria.

«Vamos a re-presentarlo el primero de marzo luego de un largo proceso de consenso con todos los actores que intervienen en la energía solar térmica», explicó la senadora en contacto con Energía Estratégica.

Entre los factores que se agregaron al proyecto de ley, mediante consenso el principal con referentes del sector, fue la creación de un fondo fiduciario. «Este fondo estará constituido en principio con un aporte del presupuesto nacional y luego con los ahorros estimados por el uso energía solar térmica», anunció Verasay.

Con respecto a la figura de la autoridad de aplicación, se consensuó con los senadores de las provincias que tendrá algunos requisitos que no los tiene la de la Ley de Distribuidas. En este caso, se prevé el trato equitativo entre las distintas jurisdicciones evitando, según miembros del equipo de la senadora oficialista, que el fondo no quede concentrado en pocos actores.

En función al ahorro energético estimado por la incorporación de equipos solares térmicos en la provisión de energía de cada provincia, se establecen determinados beneficios y especialmente se prevé desde el proyecto de ley priorizar los sectores que carecen del acceso a redes de gas y electricidad.

Por otro lado, en función de que los productores se encuentran en condiciones de abastecer al mercado, una de las prioridades es la creación de la demanda para que se mueva la industria. El proyecto de la ley anterior ponía como plazo para incorporar la tecnología a edificaciones nuevas y a todo lo que fuera público en un plazo de 3 años, pero contemplando las necesidades actuales de los productores y tras un acuerdo con referentes se decidió reducir ese requerimiento a 2 años.

La motivación es clara. Tanto cooperativas y Pymes como el Ministerio de Producción el Ministerio de Energía y Minería y el INTI habrían colaborado y apoyado esta actualización del proyecto, destinado a promover el desarrollo de la industria nacional y local.

Otra participación en el proyecto, que sorprende para bien, es la del área de educación. El Ministerio de Educación y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva también habrían realizado aportes.

Esta nueva versión del Proyecto de Ley de Energía Solar Térmica se presentará el 1 de Marzo y se estima que el tratamiento deberá ser muy próximo a la fecha de presentación, porque ya había tenido dictamen en la Comisión de Energía. Desde el equipo de la senadora amplían informando que intentarán que todos los que firmaron aquel dictamen firmen el proyecto porque se recibieron aportes significativos de aquellos miembros para mejorar la propuesta.

«Nuestra expectativa es que se convierta en ley este año gracias al gran consenso y apoyo que hemos conseguido con el proyecto», expresó Verasay.

Hay confianza por parte del equipo oficialista, que considera que el impacto que tendrá en el mercado este proyecto se sentirá recién en 3 años pero superará previsiones anteriores, alcanzando por ejemplo los 30 mil equipos vendidos por año en 2021; lo cual requiere la creación de más empleo regional en los años venideros posibilitando la conformación de una industria nacional con expertise en una tecnología con futuro.