El segmento de generación distribuida sigue creciendo en América Latina y el Caribe. Y algunos expertos del sector energético advierten que podría acelerarse aún más su incorporación en la región.

El Dr. Marcelino Madrigal, especialista principal de la División de Energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), indicó aquello durante una ponencia sobre el estado de situación de la generación distribuida en la región.

“Cuando vemos cómo estamos con respecto a otros, en Latinoamérica estamos muy lejos de estar en los niveles de aprovechamiento esperados de esta tecnología”, advirtió Madrigal.

Y ejemplificó que inclusive países como Brasil y México, que son líderes de la región en la incorporación de esta alternativa de generación, están muy por debajo de sus semejantes de Asia y Europa, como lo pueden ser China y Dinamarca.

Marcelino Madrigal

Durante el foro de Generación Distribuida en Panamá, Madrigal señaló que esto podría deberse además de cuestiones de financiamiento, a la reciente incorporación de políticas y regulaciones a la actividad en estas latitudes.

«Hace máximo 10 años aparecieron las primeras regulaciones de generación distribuida en América Latina cuando la forma en que operan nuestros sistemas tiene un mínimo 30 o 35 años», advirtió Madrigal.

Entre los países que ya han emitido regulaciones que permiten el acceso a la generación distribuida para distintos tipos de usuarios, el especialista de energía del BID distinguió a 17 países cuentan con políticas de medición neta:

Argentina, Bahamas, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Suriname y Uruguay.

Estos no serían los únicos que promuevan la generación distribuida a través de energías renovables pero sí los que habrían sabido delinear bases que eventualmente podrían convertirse en un impulso para masificar su incorporación.

Marcelino Madrigal consideró que el sector podría tener un rol muy importante en la reactivación económica de los países y la pelea contra el cambio climático durante y luego de la pandemia.

“La generación distribuida es una herramienta clave para generar empleo y para salir de la desaceleración económica”.

Como datos claros y contundentes de lo que puede generar la GD, Madrigal repasó las siguientes estadísticas y reportes de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA) y la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

“Las energías renovables son ese tipo de fuentes que generan más números de empleo. Dentro de la generación solar, la que más genera empleo es la generación distribuida”.