Enrique Covas es ingeniero civil, Magister en Estudios Ambientales, especializado en energías renovables. En diálogo con energiaestrategica.com explica que hace “mucho tiempo” está bregando para que la aplicación de la tecnología eólico-hidroeléctrica sea implementada en el país.

Es una de las alternativas para evitar la acumulación en baterías – que es muy costosa y hace inviable algunos proyectos – y a la vez combatir la intermitencia de los vientos.

El especialista asegura que 200 GW podrían instalarse con este tipo de aprovechamiento combinado. “En los próximos 20 años Argentina podría desarrollar 50 GW eólico-hidroeléctrico si se lo propusiese”, para satisfacer la demanda y hasta exportar energía eléctrica.

Tarde o temprano el próximo gobierno lo va a tener que hacer”, dispara Covas.

El experto enumera que nuestro país tiene un recurso eólico superior a los 1000 GW, que existe una energía disponible de 3 millones GWh año y que para generar esa energía en termoeléctricas harían falta 3.750 millones de barriles de petróleo.

El proceso eólico-hidroeléctrico.

Sobre el proceso, el Covas detalla que para este tipo de aprovechamiento debe contarse con 2 embalses, uno superior y otro inferior.

Los aprovechamientos eólico – hidroeléctricos combinados consisten en implantar parques eólicos que, en vez de entregar la energía producida al sistema eléctrico, la utilizan para bombear el agua desde un reservorio inferior a otro superior, para simultáneamente o luego, producir energía de origen hidroeléctrico, con calidad de potencia controlada.

Aquí, el concepto no es generar en horas pico y bombear en horas valle, como en las centrales de bombeo convencionales, sino aprovechar al máximo el recurso del viento, tal como se presenta en todo momento, bombeando y turbinando simultáneamente en proporciones diferentes según se presenten el recurso eólico y la demanda de energía.

Esto se logra haciendo funcionar un sector de la central en bombeo, mientras que otro está generando. Con este tipo de aprovechamientos combinados, se da la posibilidad de tender al aprovechamiento masivo del recurso eólico; para cada aprovechamiento, serán los saltos, las capacidades de los embalses, los recursos hídricos y eólicos y los espacios disponibles, los principales limitantes de las potencias combinadas a instalar.

Para lograr el funcionamiento de acuerdo a lo arriba indicado, deben sectorizarse las obras de toma, conducciones y central, de manera que se pueda estar bombeando en un sector y turbinando en otro. Además, al igual que las convencionales de bombeo, podrá generar a máxima potencia durante algún tiempo o bombear a máxima potencia por algún tiempo. Entre ambos extremos hay una gran gama de posibilidades de funcionamiento.

Las variaciones del viento, en parte serán ser absorbidas por la capacidad de los embalses y en parte por los aportes hídricos.

En suma, este tipo de aprovechamientos tiene una gran versatilidad, permitiendo la entrega al sistema de grandes cantidades de energía hidroeléctrica, en forma regulada y con calidad de potencia controlada.
Las figura N° 1 muestra la disposición en corte de las obras, para el caso de los aprovechamientos combinados en la cuenca del río Santa Cruz (Argentina). Nótese que se muestra un aerogenerador de eje vertical, que alimenta al bombeo.

La figura N° 2 muestra el esquema en planta de la disposición de la central de bombeo en los Aprovechamientos Eólico – Hidroeléctricos Combinados.

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