Advierten que el ritmo del consumo aumenta más que la nueva potencia instalada en Colombia y apuntan sobre la UPME

La empresa desarrolladora de proyectos de energías renovables EGAL elaboró un reporte donde advierte la falta de nueva generación. Si bien considera que esta problemática se debe a negociaciones con las comunidades para el montaje de emprendimientos, advierten que la entidad de planificación no está reaccionando a tiempo con las asignaciones a red eléctrica.

EGAL publicó recientemente un reporte donde indica que, a partir de cifras de XM, operador del sistema eléctrico colombiano, en casi 20 años, del 1983 al 2002, se conectaron al sistema 9.666 MW; mientras que en la última década, del 2003 al 2022, las instalaciones operativas cayeron un 40%, a 6.052 MW.

Si bien se comparan dos décadas respecto a la última, Iván Martínez, presidente de EGAL, cuenta a Energía Estratégica que la demanda de energía eléctrica en Colombia está incrementándose cada vez más. De acuerdo al último análisis de XM, mirando datos de julio pasado, la demanda de energía en Colombia aumentó 3,57% en comparación con el mismo mes del año anterior.

“Eso es bastante preocupante porque la población y las empresas e industrias vienen creciendo a un ritmo igual o mayor que en ese periodo. Es decir, la demanda viene creciendo a un buen ritmo, pero la oferta se está quedando y está generando unos precios en el mercado altísimos. Y eso no es sano para nadie, ni para los generadores siquiera”, señala Martínez.

Y advierte: “Necesitamos que se avance muy rápido en todos los proyectos solares y eólicos y que el gobierno entienda que el país se está quedando sin energía”.

HISTORIA Y PRESENTE DE LA GENERACIÓN ELÉCTRICA EN COLOMBIA-1

La meta del presidente Gustavo Petro, manifestada en su Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 es alcanzar 2 GW renovables al final de su mandato, pero internamente el mandatario quiere llegar a 6 GW.

Al respecto, el titular de EGAL recomienda: “Si el gobierno quiere cumplir las metas, tiene que cambiar su posición y ser mucho más amplia en autorizar proyectos nuevos, porque está autorizando unos proyectos que no se están construyendo, que no están poniendo las garantías y algunos los están devolviendo”.

En ese sentido, da el ejemplo de Enel, que semanas atrás se deshizo de uno de sus parques eólicos que estaba construyendo en el norte del país, más precisamente en La Guajira.

“Estamos muy preocupados porque una empresa como Enel, que tiene una capacidad financiera y técnica muy fuerte, ha dicho que se retira de todos los proyectos que tenían el norte del país, en La Guajira. A Windpeshi ya lo está vendiendo un proyecto que inclusive ya tenía las turbinas en La Guajira”, señala Martínez.

Y apunta contra la UPME. “Está poniendo muchas trabas y la verdad uno no sabe de dónde va a salir esa capacidad [por los 6 GW]. El único proyecto grande que hay ahora es Hidroituango. Nosotros deberíamos estar ingresando al sistema unos 1.000 MW todos los años, cosa que no estamos haciendo”.

Para el presidente de EGAL los temas sociales, ambientales (consultas previas) e impositivos, como la subida de tasas para proyectos de renovables, generan impactos en el avance de proyectos, pero su preocupación también pasa por los concursos de asignaciones a red eléctrica que instrumenta la UPME.

“En la última ventana de autorización de proyectos, la UPME negó una gran cantidad de ellos. Muchos desarrolladores colocaron un derecho de reposición en donde la ley permite que se le solicite a la entidad que revise nuevamente su decisión. La entidad tiene 15 días para responder. Eso ocurrió en marzo de este año. Al día de hoy no ha dado respuesta a esas solicitudes. ¿Cuál es la voluntad que tiene un gobierno que quiera apoyar a las energías renovables si se demora casi seis meses? La verdad no se entiende eso”, critica Martínez.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *