09 de agosto de 2019

Nanda Singh

Por Nanda Singh.
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Renovables como política de Estado: empresarios, diputados y expertos reconocen que son las fuentes más competitivas y limpias

Las fuentes de generación limpia en Argentina no sólo colaborarán para cumplir los compromisos del país frente al cambio climático, sino que también permitirán reducir costos. Este enfoque lo sostienen referentes del sector consulados por este medio, haciéndose eco del actual debate sobre la política energética a seguir en el próximo cuatrienio.

La 27.191, que establecía modificaciones a la Ley 26.190 y los objetivos de la segunda etapa del régimen de fomento nacional a energías renovables, no dejaba dudas de que la incorporación de fuentes de generación limpia debía ser una política de Estado. Así se sostuvo luego de que fuera promulgada en 2015 durante la administración anterior y continuada por el actual gobierno. 

Al respecto, el diputado nacional Juan Carlos Villalonga se explayó sobre los cimientos de los programas como RenovAr y MATER, y compartió el enfoque que sustenta que las energías renovables son competitivas en el mercado argentino.

“Está demostrado que a lo largo de las rondas RenovAr el costo de las renovables es más bajo que el promedio del sistema eléctrico basado en energías convencionales”.

“Incluso, el éxito de las contrataciones entre privados en el MATER muestran que se compra energía renovable a través de este programa porque sale más barata que comprarla a CAMMESA. Ningún privado compraría energía más cara”, justificó. 

Desde la subsecretaría de energías renovables y eficiencia energética se habría analizado con detenimiento el tema de costos. ¿Dónde proyecta el Gobierno que irán los precios?  En una clase abierta impartida hace poco más de un mes en una alta casa de estudios, Sebastian Kind presentó una comparativa donde juegan térmicas y renovables. 

“Nos propusimos hacer un análisis comparativo donde vemos lo que es generar energía eléctrica con gas natural en ciclos combinados (CCGT) y las dos tecnologías que vemos más convenientes de las renovables, que son eólica y solar, y que es a lo que apunta la Ronda 4: tecnologías más convenientes en lugares más convenientes”, precisó el subsecretario de Energías Renovables y Eficiencia Energética de Nación.

Aquella medida llevaría a que los precios de energías renovables desciendan aún más y puedan ajustarse a que se vivan de cerca los récords en precios que ya tienen otros países. 

“En general, cuando uno mira los precios de energías renovables en la región aún son más bajos. Estos precios que está pagando Argentina hoy tienen una componente vinculada al costo del financiamiento que incrementa el costo por la situación macroeconómica”, agregó Villalonga en conversación con este medio. 

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En respuesta a las declaraciones –que medios nacionales compartieron esta semana– sobre referentes de la oposición sugiriendo “limitar el gasto en renovables y apostar a la energía nuclear y el gas”, empresarios del sector renovable cuestionaron las afirmaciones que sustentaban aquella posición. 

Primeramente, se objetó que las comparaciones de precios no deberían ser nunca lineales entre las distintas tecnologías –de fuente térmica a renovables o entre las mismas renovables– e inclusive entre resultados de licitaciones. 

La critica al aumento de precios de RenovAr 2 a RenovAr 3 no sería válida para los especialistas que consideran la economía de escala de los proyectos renovables y que entienden que la curva de aprendizaje irá a la baja. 

“Se hicieron licitaciones de baja potencia porque no hay tanta capacidad disponible en las redes de transmisión eléctrica y ademas es positiva la integración de estos proyectos porque ademas de entregar energía, permiten estabilizar la red y llevar proyectos a sitios fuera de lo convencional y más distribuidos geográficamente. La crítica a los precios en ese sentido no tendría lugar”, afirmó Leonardo Barragán, Director de INGUZ. 

“Es una falacia absoluta decir que las energías renovables no son competitivas”, dijo el diputado Villalonga cuando se le consultó al respecto. 

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También los expertos consultados señalaron la necesidad de valorar las externalidades positivas y negativas de cada tecnología y la necesidad de cuantificarlas para poder agregarlas al valor final.

“La energía atómica no es competitiva si se considera el costo del resevorio del material usado (enterrarlo) que tiene una contaminación de más de 100 años”, consideró Oscar Balestro, director de Emprendimientos Energéticos y Desarrollos S.A. Quien acusó además que el costo ambiental de la generación térmica no se está considerando entre los costos.

Qué impactos negativos tiene y tendrá la explotación de Vaca Muerta, por ejemplo, no está cuantificado y es algo sobre lo que se podría trabajar.

“De alguna manera hay que monetizar otras variables. Se acusan subsidios, pero yo no considero que existan subsidios a energías renovables; sí se puede hablar de pagos por el factor de incentivo que van a ser transferidos al usuario final. Pero las energías renovables incluso son más transparentes en cuanto a asignación de recursos. En generación térmica hay otros beneficios que no se están trayendo a colación y que no permiten que la comparación sea tan directa”, completó el titular de INGUZ.

En un repaso sobre el tema subsidios, el diputado Villalonga repasó que “en el caso argentino, desde 1907 que se descubrió petróleo por Comodoro Rivadavia, la industria de los fósiles está siendo subsidiada en una mayoría a costo 100% por el estado para explorar, explotar, refinar, realizando oleoductos y gasoductos. Es decir, en buena medida la infraestructura fue financiada por el bolsillo de los argentinos, subsidio del Estado. Bien o mal, no estoy calificándolo”. 

Y agregó «También en la nuclear, se dan unos 70 años de subsidios inmensos donde el Estado paga todo para que hoy funcione una planta nuclear pagando solo la operación y mantenimiento, mientras que nada se dice de los costos de que la planta hayan sido bancado por las arcas del Estado”. 

También los referentes del sector, indicaron que se podría valorizar de alguna manera la diversificación de la matriz que ofrecen programas como RenovAr, que además permiten que la generación no se concentre por regiones. 

Y es que el marco jurídico vigente en Argentina indica ir a una diversificación federal y multitecnológica.

“Gracias a RenovAr, hoy no sólo tenemos parques eólicos en el sur, sino también en La Rioja, Catamarca, Córdoba… y quizás sea energía más cara de la que se pague con la eólica en Santa Cruz, pero tiene otros aportes: robustez del sistema, lleva trabajo y obras a otras regiones… por lo que estos beneficios deben cuantificarse si es que se quiere comparar el costo final”.

La explotación de Vaca Muerta no es compatible con el acuerdo de París suscrito por Argentina. Por eso preocupa al sector que con la crisis que atraviesa el país se escuche hablar a sectores del gobierno y oposición sobre Vaca Muerta.

No obstante, el sector empresarial se anima a mostrarse optimista con la continuidad de fomento a fuentes de generación limpia.

“El dilema no es fósiles versus renovables”, declararía días atrás René Vaca Guzmán, nuevo presidente de la Cámara Eólica Argentina, en conversación con este medio.

“Creemos que las energías renovables deben ser una política de Estado. En un mundo que va hacia la descarbonización, un país con los recursos renovables y en particular el eólico, como la Argentina no puede darse el lujo de desperdiciar esta gran oportunidad”, completó el referente de la CEA y directivo en Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR). 

Un Comentario

  1. Avatar Juanjo dice:

    «Incluso, el éxito de las contrataciones entre privados en el MATER muestran que se compra energía renovable a través de este programa porque sale más barata que comprarla a CAMMESA. Ningún privado compraría energía más cara»
    El costo de compra de energía a CAMMESA no tiene que ver con la tecnología, es el resultado del costo medio de un sistema que usa combustibles líquidos, LNG, maquinas turbovapor, etc. Eso poco dice de la ventaja de las EERR respecto del costo. También los privados comprarían a una central térmica de ciclo combinado con gas si pudieran, porque también seria mas barato que CAMMESA, el problema es que fue prohibido por la SE

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