05 de diciembre de 2018

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli.
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Disconformidad de los industriales de bioenergías con el Mini Ren: advierten fuertes reducciones en los precios

Comparativamente con la Ronda 2, los empresarios analizan que el precio cae sustancialmente por la quita de incentivos. Observan que en esta nueva subasta sólo se presentarán proyectos de empresas del agro, que aprovechen la energía resultante de sus procesos productivos.

“El Pliego dice que no va a haber incentivo de ningún tipo, ni de indexación, ni factor de incentivo anual, ni factor por potencia. Entonces, bajo ese concepto, los proyectos van a recibir entre 40 y 50 dólares menos que en la Ronda 2”, analiza en diálogo con Energía Estratégica Francisco Della Vecchia, Socio Gerente de Grupo IFES S.R.L., EPCista local abocado al desarrollo de proyectos bioenergéticos.

El especialista se remite a que en la Ronda 2 del Programa RenovAr, el Gobierno había otorgado para todos los emprendimientos adjudicatarios un Factor de Ajuste (1,71% anual acumulativo) y un Factor de Incentivo, para estimular la temprana entrada en generación de las obras.

Entre ambos beneficios, el precio final celebrado por contrato (u$s/MWh) aumentaba en alrededor de un 20 por ciento. Ahora la nueva licitación Mini Ren Ronda 3 no sólo fijó los mismos precios máximos sino que quitó estos incentivos.

Además, exclusivamente para los proyectos de biomasa y biogás, el Gobierno había otorgado un incentivo por escala en la subasta anterior, ofreciendo mayor rentabilidad para proyectos de bioenergías pequeños. Ahora para el Mini Ren también se han quitado.

Lea también: “Expertos advierten barreras a las bioenergías en el de MiniRen: desventajas para alcanzar competitividad y llegar a acuerdos con distribuidoras”

“En la Ronda 2 los proyectos de biomasa recibieron precios de entre 125 y 145 dólares por MWh y los de biogás entre 180 y 210 dólares por MWh, en términos concretos de lo que va a pagar CAMMESA. Y para esta Ronda va a quedar 160 dólares por MWh para biogás y 110 para biomasa”, compara el especialista.

En conclusión, sostiene que para esta nueva subasta sólo se presentarán proyectos de industrias o empresas que por su actividad agroindustrial tengan residuos y aprovechen el calor de sus turbinas o motores para generar energía por cogeneración. “Sólo a ellos le van a cerrar los números”, observa el ingeniero.

“De este modo no se va a desarrollar la industria del biogás y la biomasa; la ronda 3 termina perjudicando al mercado”, advierte Della Vecchia y agrega: “además la caída de precios no se explica por el avance tecnológico ni por el desarrollo de la industria porque salvo contados proyectos (adjudicados en el RenovAr), la mayoría aún no iniciaron su construcción”.

2 Comentarios

  1. Santiago Paz Brühl dice:

    Coincido con lo que manifiesta Della Vecchia. La política energética nacional, está diseñada para beneficiar solamente a las energías fósiles contaminantes. Ronda tras ronda viene achicando el arco para las renovables, sobre todo para las bioenergías. Con el agravante de que respecto al RenovAr2, para pequeñas escalas (hasta 10MW), el MiniRen/RenovAr3 curiosamente otorga mayores precios a eólica y solar, mientras que para la biomasa mantiene el techo de USD110/MWh, ahora sin incentivo por escala. La quita del factor de ajuste anual acumulativo del 1,71% (en línea con la desvalorización anual de largo plazo que sufre la moneda de referencia) perjudica sobre todo a las bioenergías, que deben incurrir en el costo de obtención de la biomasa a lo largo de toda la vigencia del contrato. Distinto es el caso de solar y eólica, donde el grueso de sus gastos corresponde a la inversión inicial. También se elimina la prioridad de despacho, donde esta nueva ronda no tiene en cuenta las diferencias fundamentales que existen entre energías en firme como la biomasa y las intermitentes como solar y eólica. Comienza a abrirse el paraguas para las oscilaciones que provocarán en las redes el uso creciente de energías intermitentes, y hacen pagar las consecuencias a energías renovables en firme, que pueden aportar un factor de estabilidad a las redes. Cualquier proyecto renovable que se presente, ya no tiene asegurada las horas anuales que podrá generar, poniendo en dudas el repago de su inversión. Crea también una dpendencia absoluta de la voluntad de las Distribuidoras, ya que la viabilidad de cualquier proyecto está condicionada ahora a la aceptación del precio de licitación por parte de la distribuidora, que debería sacrificar oportunidades más económicas en el mercado spot para cubrir sus requerimientos. En síntesis: UN AUTENTICO MAMARRACHO.

  2. Miguel dice:

    Será posible que sea tan injusto el tratamiento que se les dá a las energias renovables frente a los amplisimos beneficios que se las dá a las contaminantes. El caso del excelente negocio “vaca-muerta” resulta unclarisimo ejemplo. Con el argumento del problema de la matriz energetica y la falta de gas, los cuidadanos Argentinos subsidiamos a USD 7,5 el millón de BTU de esos proyectos, y resulta que le exportamos a los chilenos a U$S 3,43 ??? Aunque no subsidien la exportación de modo directo, cualquier alumno escolar entiende que se lo está efectuando indirectamente.

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