06 de diciembre de 2017

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli
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Biocombustibles a base de cardo silvestre, una alternativa que requiere de apoyo estatal

En una entrevista para Energía Estratégica, Vanina Cravero, investigadora del CONICET que está avanzando en estudios para generar biodiesel y bioetanol a partir de la maleza, explica que las condiciones argentinas son óptimas para su desarrollo. No obstante, y más allá de los beneficios que plantea esta alternativa, el sector privado no se anima a dar el primer paso.

¿Cuáles han sido los impedimentos para que se pueda avanzar en esta investigación?

El mayor impedimento para avanzar en la investigación es la falta de recursos tanto humanos como financieros.

Somos un grupo de trabajo de reciente formación cuyos integrantes, además de ser investigadores y becarios del IICAR (Instituto de Investigaciones en Ciencias Agrarias de Rosario), realizamos actividades de docencia y gestión en la Facultad de Ciencias Agrarias (UNR).

Desde hace unos años estamos abocados al estudio de la especie Cynara cardunculus L. (la cual incluye al cardo) considerando diferentes aspectos tales como recursos genéticos disponibles, aspectos fisiológicos y agronómicos, mejoramiento genético y posibles usos industriales tales como producción de metabolitos secundarios destinados a la industria farmacológica y de biomasa para la producción de bioenergía.

Las diversas actividades que realizamos tanto en la Facultad como en el Instituto hacen que los tiempos dedicamos a las tareas vinculadas al proyecto de investigación se vean afectadas. Esto, sumado al reducido número de integrantes del grupo, provoca que no podamos avanzar con la rapidez que quisiéramos en el desarrollo del proyecto.

Por otra parte, es difícil obtener fuentes de financiamiento tanto del sector público como privado, sobre todo en esta etapa aún experimental.

La forma de incorporar recursos humanos a este tipo de proyectos desarrollados en instituciones públicas es, generalmente, mediante la incorporación de nuevos becarios. Sin embargo, para incorporar un becario es necesario contar con el financiamiento que le asegure poder llevar adelante su proyecto de tesis en un lapso de 4-5 años.

Por tanto, se genera un círculo vicioso en el que la falta de financiamiento hace imposible la incorporación de recursos humanos calificados demorándose así la obtención de resultados.

Lea también: “Estudios preliminares arrojan resultados positivos del cardo silvestre para la elaboración de biodiesel”

¿Y de qué se trata las pruebas que estarán realizando en diciembre a partir de semillas importadas?

Hemos diagramado un experimento que consiste en sembrar cardo en dos lotes pertenecientes a la Facultad de Ciencias Agrarias (UNR) los cuales presentan diferentes características de suelo. En los mismos se evaluará, además, la incidencia de diferentes fechas y densidades de siembra y tipos de labranza (labranza mínima vs. siembra directa) sobre la producción de biomasa y aceite así como también sobre la calidad de los mismo.

Estos datos resultan sumamente importantes ya que el cardo no es en la actualidad un cultivo extensivo, sino que se cultiva en muy pequeñas superficies (huertas familiares) para consumo hortícola, por tanto no hay datos ni recomendaciones acerca de cómo llevar adelante el cultivo de manera extensiva.

Por otra parte, contar con mayores superficies sembradas con esta especie, nos permitirá tener mayores volúmenes de biomasa y semillas y, por tanto, resultados más aproximados a lo que se obtendrían en un campo de producción comercial.

Un inconveniente que tenemos en la actualidad es que no existe semilla nacional de cardo. La semilla que utilizan los productores hortícolas se importa en volúmenes muy pequeños, especialmente desde Italia.

Además, por ser una especie perenne, un lote puede mantenerse en producción por varios años, por lo que la cantidad de semillas que se comercializa en el país es muy escasa. En este momento estamos esperando confirmación de una distribuidora nacional de semillas hortícolas acerca de la posibilidad de realizar una importación de mayores volúmenes de semillas, presentándose así otra limitante para el desarrollo del proyecto.

En caso de que podamos avanzar con nuestras investigaciones, el paso a seguir es comenzar un programa de mejoramiento genético tendiente a obtener variedades localmente adaptadas e inmediatamente proceder a su inscripción en el INASE y a la multiplicación de las semillas para alcanzar volúmenes comerciales.

¿Por qué el sector privado no está dispuesto a invertir para avanzar en el proyecto? 

El sector privado busca proyectos que se encuentren en instancias más avanzadas de desarrollo, es decir, que hayan superado la instancia de “laboratorio” y hayan escalado, al menos, a nivel de “pruebas piloto”. Los resultados que obtuvimos hasta el momento son promisorios, sin embargo, la cantidad de material experimental del que disponemos no nos permite acceder aún a plantas piloto, por ejemplo, de extracción de aceite o de gasificación de biomasa. Este escalado “laboratorio-planta piloto” es el más difícil de dar en este tipo de proyectos

¿Se requerirá del apoyo del Estado inevitablemente? ¿Están intentando avanzar por esa vía?

El apoyo del Estado es indispensable en esta instancia, sobre todo tratándose de un proyecto que podría tener rápida implementación en el área energética, la cual representa un factor estratégico en la economía del país, generando además mano de obra y aprovechamiento de zonas poco productivas.

Hemos presentado el proyecto tanto a nivel Nacional (Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica) como Provincial (Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva). Lamentablemente, no hemos tenido respuesta favorable a nivel Nacional, donde en los últimos años se evalúan los proyectos o, mejor dicho, la factibilidad de los mismos, en función del número de publicaciones (papers) en revistas internacionales que registran los investigadores.

Si todos los investigadores del equipo no alcanzan un determinado número de publicaciones internacionales, el proyecto no llega a instancias de evaluación, es decir, en estos casos, la calidad y potencialidad del proyecto no son tenidas en cuenta.

Lea también: “Mayores expectativas en el uso de biocombustibles a partir del Cardo Silvestre tras fallo europeo”

En nuestro caso, al tener algunos investigadores muy jóvenes dentro del grupo, tuvimos este inconveniente y el proyecto NO fue evaluado. A nivel Provincial sí contamos con apoyo y obtuvimos un subsidio el año pasado, también obtuvimos recursos de la Secretaría de Vinculación Tecnológica de la UNR. Estos financiamientos nos resultaron de suma utilidad para lograr los avances actuales, sin embargo, son subsidios que deben ejecutarse en plazos muy cortos (12-18 meses), lo que dificulta la continuidad de las investigaciones como así también la incorporación de nuevos becarios como mencionáramos anteriormente.

¿Qué expectativas tiene en este desarrollo?

A pesar de todos los inconvenientes y con mayor o menor rapidez en la obtención de los resultados, vamos a continuar con nuestras investigaciones porque estamos convencidos de que este desarrollo representará un importante avance para el sector energético nacional.

Energía y Agroindustria están considerados como sectores estratégicos dentro del Plan Argentina Innovadora 2020 ya que representan pilares fundamentales para el crecimiento y desarrollo de un país.

La participación de las energías renovables dentro de la producción de energía primaria aumentará en los próximos años debido, por un lado, al creciente interés despertado por la obtención de energía en forma sostenible por parte de la sociedad actual tanto a nivel nacional como internacional y, por el otro, a la disponibilidad de tecnologías capaces de emplear distintas especies vegetales como una fuente eficiente para generar energía.

Por otra parte, el sector agrícola necesita nuevas alternativas de cultivo que amplíen el corto abanico de posibilidades que actualmente tiene el agricultor, mientras que la agroindustria, especialmente las biorrefinerías, pretenden potenciar la producción agrícola mediante el agregado de valor en un marco de eficiencia energética.

En este contexto, la ejecución del presente proyecto tendrá un importante impacto a nivel nacional poniendo a disposición de los productores una alternativa que permitirá la incorporación de una especie a los sistemas agrícolas la cual, al ser una especie caracterizada por su elevada rusticidad y escasos requerimientos de insumos químicos (incluidos fertilizantes nitrogenados), generaría un menores riesgos de contaminación de napas, menores emisiones de óxidos de nitrógeno (los cuales tienen mayor efecto invernadero que el dióxido de carbono) y menores costos para el productor.

Un Comentario

  1. Mariano Borras dice:

    Muy buena la nota . Mi nombre trabajo en la dirección de agro energía de ministerio de agroindustria y te puedo pedir el mail para contactarnos ya que estamos preparando una jornada y el cardo es una especies a desarrollar.
    Me podrás pasar el mail o teléfono

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