13 de noviembre de 2017

Energía Estratégica

Por Energía Estratégica
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Análisis y balance sobre el comportamiento de la demanda de la energía eólica

En esta columna elaborada por el especialista en energía, Ovidio Holzer, se analiza la penetración de la energía eólica en los últimos años y su comportamiento.

Según el informe Wind Energy Barometer publicado por EurObserv’ER[1], la capacidad instalada de energía eólica a nivel global ha crecido casi ininterrumpidamente desde el inicio del milenio. No obstante, ahora parece estar al borde de una nueva etapa. Hasta ahora el mercado ha sido impulsado por las constantes disminuciones de costos de producción (tecnologías onshore y offshore) y el lanzamiento de nuevas máquinas que son eficientes incluso en sitios con poco viento.

Sin embargo, ahora preocupan cada vez más los problemas asociados a la integración a la red y la caída en el nivel de crecimiento en la demanda de electricidad. Estas restricciones están afectando en particular al mercado chino, que registró una disminución en el nivel de crecimiento.

La nueva capacidad eólica instalada durante 2016 alcanzó los 54.166 MW a nivel mundial (este nivel de potencia instalada fue la mayor después de 2015, año en el que se instalaron 64.400 MW). Aunque el ritmo de instalación ha disminuido respeto al 2015, la capacidad instalada total a nivel mundial tuvo un crecimiento del 12,4% alcanzando los 486,7 GW.

China, a pesar de sus problemas instaló 23.328 MW, la Unión Europea 12.068 MW (siendo Alemania (5.443 MW), Francia (1.346 MW) y Holanda (789 MW) quienes realizaron importantes instalaciones) mientras que los Estados Unidos instalaron 8.203 MW. En cuanto a India, quedó en el puesto 4° con 3.612 MW instalados. Brasil con 2.014 MW instalados mantuvo su clasificación de líder en el mercado sudamericano y permaneció en el puesto 5° a nivel mundial.

China posee más de un tercio de la capacidad instalada del mundo (168,7 GW), que es más que toda la capacidad de la Unión Europea (153,6 GW). Además, la capacidad de China es el doble que la de Estados Unidos (82,2 GW). Otros tres países en el mundo tienen más de 10 GW de capacidad instalada son: India (28,7 GW), Canadá (11,9 GW) y, por último, Brasil que superó la barrera en 2016 (10,7 GW).

Un análisis geográfico más general confirma que Asia es el mercado más fuerte para las turbinas eólicas. El continente representa un poco más de la mitad (51,1%), Europa (24,9%), por delante de América del Norte (17,3%) y el resto del mundo (6,7%) de la capacidad instalada en 2016.

En términos de capacidad instalada hasta la fecha, Asia (41,8%) está estableciendo una ventaja creciente sobre Europa (33,1%) y América del Norte (20,1%)

China

El peor desempeño del mercado chino se puede atribuir en gran parte a la reducción del FiT (Feed-in-Tariff) a partir del 1 de enero de 2016, además de las razones citadas en la introducción (problemas de integración a la red y crecimiento más débil de la demanda de electricidad). La reducción de FiT naturalmente desencadenó una carrera de instalación en 2015 para beneficiarse de los beneficios y esto empañó los resultados en 2016.

El GWEC (Global Wind Energy Council), que publica estimaciones del mercado chino, pronostica un retorno al crecimiento en 2017, en base a sus enormes perspectivas de desarrollo de la energía renovable. El 5 de enero 2017, la NEA (Administración Nacional de Energía) anunció un ambicioso plan de inversiones en energía renovable en el marco de su objetivo de reducir el consumo de carbón del país. Al final de enero de 2017, el NEA anunció que estaba suspendiendo la construcción de 104 centrales eléctricas de carbón que combinadas alcanzaban una capacidad de 120 GW, de las cuales, casi la mitad (54 GW) ya estaba en marcha.

EEUU

Según datos de AWEA (Asociación Americana de Energía Eólica), la capacidad total de los Estados Unidos se situó en 82.183 MW a finales de 2016. En el último tiempo, la expansión del mercado se debe, en gran medida, a la instalación de proyectos (más de 4000 MW firmados en 2016) desarrollados a partir de contratos de compra de energía (PPA).

El mercado americano debería poder mantenerse durante los próximos tres años porque está protegido por el sistema de crédito fiscal a la producción hasta 2020. Hasta 2016, el incentivo fiscal era de 23 U$S/MWh. Este monto fue reducido al 80% para los parques construidos a partir de 2017, y caerá al 60% en 2018 y al 40% en 2019. Los proyectos construidos después del 31 de diciembre de 2019 no estarán cubiertos por este sistema. De 2020 en adelante, el contexto del mercado estadounidense se podría endurecer dado que el nuevo presidente de los Estados Unidos es abiertamente clima-escéptico y se opone a los planes de promoción de energías renovables.

Unión Europea

A pesar del contexto en el que se encuentra el mercado de la electricidad (caracterizado por un exceso de capacidad de producción y una débil demanda), el mercado de la energía eólica de la Unión Europea tuvo un buen desempeño en 2016 quedando por encima del umbral de 12 GW instalados, lo que elevo la capacidad instalada total de la Unión Europea a 153,6 GW. Una vez más, estos desempeños se deben a los excelentes resultados de Alemania con 5.443 MW.

Además, Francia instaló 1.346 MW. Otros mercados de la UE también lograron superar las expectativas, entre ellos, Holanda (788,5 MW), la cual logró superar los 10 GW mediante la conexión del segundo mayor parque eólico marino de la historia (el proyecto Gemini de 600 MW). Finlandia batió su récord de instalación (570 MW) y Suecia agregó casi 500 MW. Estos prometedores desarrollos contrastan con la apatía que prevalece en algunos mercados de la Unión Europea. 8 países no instalaron capacidad adicional, mientras que algunos otros mercados estaban letárgicos. España por ejemplo, que es el 2° país europeo por capacidad instalada hasta la fecha, solo ha instalado algunas decenas de MW (38,2 MW en 2016) desde enero de 2012 cuando impuso una moratoria a la ayuda a energías renovables. Por otra parte, el mercado italiano se ha ralentizado considerablemente y solo ha agregado 713 MW de capacidad en los últimos tres años (282,6 MW en 2016).

 

En 2016, solo tres nuevos parques eólicos marinos fueron instalados y conectados. El más grande es el parque eólico Géminis (600 MW), situado en el mar del Norte a 85 km de la costa de Holanda. Es el segundo parque eólico marino más grande del mundo (justo después de London Array con 630 MW), y debe proporcionar alrededor de 2,6 TWh de electricidad cada año (es decir, el 2,5% producción de electricidad del país). El parque Géminis requirió una inversión de 2,8 mil millones de euros y cubrirá la demanda eléctrica de 785.000 hogares holandeses. Los otros dos parques son Gode Wind 1 (330 MW) y Gode Wind 2 (252 MW), que también están en el Mar del Norte, a 40 km de las costas de Alemania. De acuerdo con Dong Energy, que ha invertido 2,2 mil millones de euros en estos dos proyectos, suministrarán suficiente energía para 600.000 hogares.

De este modo, la capacidad instalada offshore de la Unión Europea alcanzó los 12,4 GW a fines de 2016.

[1] EurObserv’ER es un consorcio dedicado a la supervisión del desarrollo de los diversos sectores de las energías renovables en la Unión Europea.

Fuente: Economía de la Energía.

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