“Lo que se hizo el año pasado con las subastas fue muy importante, porque permite pasar de 50 MW a 2.250 MW de potencia con renovables, lo que va a significar un 11 o 12% de la capacidad instalada de generación”, reconoce Carlos Zarruk Gómez, Presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Energía (CCEnergía).

El dirigente hace mención a los proyectos adjudicados en las licitaciones a largo plazo y la de Cargo por Confiabilidad, que deberían ingresar en operación comercial para el 2022 (aunque los de largo plazo podrían demorarse más por tratarse de contratos financieros).

En diálogo con Energía Estratégica, Zarruk manifiesta que, para que ese plan pueda desplegarse sin demasiados contratiempos en este marco de pandemia, será necesario agilizar algunos trámites, como los ambientales.

“Estos proyectos (de las subastas) deben entrar a operar en el próximo año o año y medio, entonces ya no hay tanto tiempo como lo había con una gran planta generadora (hidroeléctrica), que se puede demorar 5, 6 o 7 años hasta que entra en operación”, observa Zarruk.

En ese sentido, comenta: “ha habido impactos importantes en todos los sectores de la economía. Esperemos que los proyectos puedan avanzar y no tengan que hacer uso del argumento de la fuerza mayor, porque son proyectos importantes y necesarios para el servicio de energía en Colombia”.

Cabe destacar que el Gobierno habilitó la semana pasada a los puertos privados a recibir equipos de energías renovables, para mejorar su logística. Sin embargo el avance de las consultas previas y la expedición de licencias ambientales es el punto más complejo.

En esa línea, un tema de preocupación es qué sucederá con la línea Colectora, la cual despachará la energía de los 9 parques eólicos adjudicados en La Guajira.

Las previsiones que había hecho a fines del 2019 Grupo Energía Bogotá (GEB), adjudicataria de la obra eléctrica en 500 kV, era que la línea de 475 kilómetros esté lista en 2023. Sin embargo, Astrid Álvarez, presidenta de la empresa, había manifestado que eso dependería de las consultas previas.

Ahora, desatada la pandemia, restará ver cómo se resolverá el tema, ya que la extensa línea atraviesa por el territorio de 240 comunidades étnicas.

Si se complican los tiempos, ¿los privados recurrirán al concepto de fuerza mayor? Una incógnita que se irá revelando conformen pasen los meses.

¿Rige el concepto de «fuerza mayor» para los contratos de energías renovables por el coronavirus?