Argentina necesita incorporar por año 1.500 MW de potencia instalada para responder a las perspectivas de la demanda de energía eléctrica. En conjunto, las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que ya están en proceso de construcción en la provincia de Santa Cruz, permitirán adicionar al Sistema Interconectado Nacional  una potencia instalada de 1.740 MW. Empezarían a generar energía recién en 2023.

Se trata de obras de gran envergadura, que estarán a cargo por el consorcio Electroingeniería e Hidrocuyo, grupo que se hizo de la licitación, en asociación con la China Gezhouba Group, firma que lleva en su haber más de 40 proyectos hidroeléctricas en Asia, y está en planes de desarrollar una presa de 22.400 megas de potencia.

Según indicaron fuentes del sector, desde que se firmó el Acta Inicio de Obra, el 14 de febrero de este año, empezaron a operar en Santa Cruz cerca de 250 personas, concentradas en la movilización de equipos, obradores y gestión de materiales.

Mientras tanto, Electroingeniería espera los resultados del Estudio Ambiental encargados a la consultora Serman & Asociados. Se calcula que estarían listos en los próximos meses, y que una vez aprobado por las autoridades y presentado en la Audiencia Pública, comenzarían las obras civiles. No se descarta que sea antes de fin de año. La empresa ha certificado las normas ISO 14001 (Gestión Ambiental).

El financiamiento está llegando a la Argentina tal como estaba previsto, por parte de los bancos chinos. Estos transfieren al Gobierno Nacional los fondos, y son los ministerios de Economía y Planificación Federal, quiénes transfieren a los ganadores de la licitación.

¿Habrá personal Chino trabajando en las centrales? A priori, está previsto que haya ingenieros orientales operando aspectos técnicos – diseño electromecánico, casa de máquinas, entre otras – por el conocimiento de las tecnologías, ya que las turbinas serán aportadas por la compañía china. Santa Cruz exige un mínimo de personal local del 70 por ciento.