El equipo, que está compuesto por un gasificador de biomasa, marca Piroflamegas de origen italiano, y un moto-generador, marca Tedom proveniente de Checoslovaquia, llegó a la Argentina a mediados de Julio de este año y fue instalado el lunes 20 de julio pasado dentro de la fábrica que la firma UNITAN S.A. tiene en la ciudad de Formosa.

En entrevista para energiaestrategica.com, Jorge López y Diego Savini, titulares de la firma Piroflamegas S.A., brindan mayores precisiones sobre el sistema y su apuesta sobre el mercado en el marco de la Ley de promoción de Energías Renovables N°27.191.

¿Con qué sustrato (materia) funciona el equipo?

Jorge López: Como se sabe, Unitan S.A. es una empresa dedicada a la industrialización de taninos derivados de madera de quebracho y, por efecto de dicho proceso, obtiene un subproducto celulósico de diferentes tipos y tamaños y con también diferentes niveles de humedad.

Es justamente ese subproducto con el que el sistema “PIROFLAMEGAS” trabaja, primero convirtiéndolo  en gas de síntesis (o syngas como es su nombre en inglés) y luego en energía eléctrica con el equipo TEDOM.

¿Con qué potencia instalada cuenta el equipo?

Diego Savini: Para esta etapa inicial y de prueba la potencia no es alta: hasta 150 KW. Pero lo más relevante es la extraordinaria eficiencia del conjunto, puesto que se llega a generar 1,4 Kwh de energía eléctrica por cada kilogramo de materia prima, superando en un 40 por ciento el promedio habitual, de 1 Kwh por cada kilogramo de biomasa.

Hay que destacar que esa tan elevada productividad no sólo tiene causa en el poder calorífico de la biomasa utilizada (quebracho) sino en el hecho de que el sistema “PIROFLAMEGAS” de gasificación tiene la capacidad de transformar el 100 por ciento de la materia prima ingresada, es decir toda ella en syngas y electricidad.

En efecto, el proceso es tan eficiente que no produce residuo orgánico alguno, puesto que toda la materia se convierte en energía eléctrica.

Jorge López: Ninguna otra tecnología que utilice biomasa puede alcanzar niveles tan altos en la conversión energética, además de, como se dijo, no dejar residuos orgánicos, de por si complejos y costosos en su deposición, sólo un poco de ceniza inorgánica formada principalmente por las sales minerales contenidas en la biomasa, aunque no más del 1 por ciento o 2 por ciento de su peso total.

¿Cuánto podría costar el MWh?

Jorge López: El costo de inversión para este sistema, considerando el principio: “1 MW instalado es igual a  1 MWh entregado”, es el más bajo del mercado comparado con cualquier tecnología de renovables, o sea, es inferior a la eólica, a la solar y, por supuesto,  a otras tecnologías de producción eléctrica con biomasa, porque un sistema de gasificación “PIROFLAMEGAS” de 1 MW instalado entregará, justamente, 1 MWh de energía, dado que no depende de la incidencia aleatoria del viento, de la radiación solar o de otros factores y, como se dijo, transforma el 100% de la biomasa en energía.

Diego Savini: También el costo operativo es muy bajo, puesto que todo el proceso no requiere,  virtualmente, de mano de obra humana, atento a que se halla integralmente gobernado por un software de administración. Por caso, no es necesario más de un operario por turno para el control de las máquinas, además de que el mantenimiento del “PIROFLAMEGAS” es muy bajo. Incluyendo todos los rubros de incidencia su costo de operación es inferior a U$S 15 por MWh producido y mucho menor en proyectos de mayor envergadura.

¿Habrá excedente como para comercializarlo o toda la energía generada es consumida por la planta?

Jorge López: La totalidad de la energía eléctrica que se produzca en esta etapa será consumida por la fábrica de manera directa, es decir, por fuera del proceso de la Ley 27.191. No obstante, el proyecto industrial en estudio implica la utilización de toda la materia prima disponible para la generación de hasta 3 MWh de energía eléctrica y que también serían auto-consumidos por la empresa, aunque dentro del esquema de la Ley de Energías Renovables.

Debe tenerse en cuenta para evaluar adecuadamente el alcance de los procesos de autoconsumo, que si bien no podrá exportarse electricidad a la red, el mismo evitará que esos 3 MWh, o el volumen que fuera, sean tomados de ella, produciendo un efecto idéntico a que si la energía hubiera sido entregada.

Es por eso que resulta esencial que los proyectos de generación de energía renovable para autoconsumo con biomasa posean un tratamiento idéntico  que aquellos dedicados a solo proveer electricidad al sistema interconectado y, por caso, se le otorguen en igualdad de condiciones todos los beneficios de la Ley 27.191.

Diego Savini: No hay que olvidar que en el país existen miles de empresas que en diferentes procesos industriales producen gran cantidad de biomasa residual de todo tipo, y solo para ejemplo tenemos los excrementos de feedlots y criaderos de aves y cerdos; el aserrín, viruta y otros derivados de la industria de la madera; los desechos de la industria del etanol como el bagazo y las vinazas; las cáscaras residuales de la producción de maní y arroz; los restos de la agricultura como la chala, el marlo, el desecho de sorgo, también de los algodoneros y de las explotaciones oleovinícola como los carozos de aceituna, el orujo y los restos de podas, en otro otros muchos.

Hasta ahora esa biomasa de desperdicio,  y solo con algunas pocas excepciones, representa un problema para cada empresa generadora, puesto que debe tratarla y deponerla ambientalmente, o sea, que debe realizar inversiones y soportar costos operativos adicionales que se deducirán de la ganancia o que incrementará el precio del producto final, por caso, la carne, el maní, el arroz, etc.

Jorge López: Pero desde ahora, a partir de la aplicación de nuestro sistema de gasificación, toda esa biomasa podrá ser transformada de forma muy eficiente en electricidad para ser vendida a la red, auto-consumida o proveía a los grandes consumidores y en dicho esquema el beneficio es múltiple, dado que esos desperdicios dejarán de  ser un problema a resolver y un costo para aplicar puesto que al convertirlos en energía eléctrica dentro de la Ley 27.191 se constituirá para la empresa una nueva unidad de negocio con nuevos réditos, generándole mayores ganancias o reduciendo el precio final de sus productos de venta haciéndolos más competitivos, y todo ello, dentro de un proceso absolutamente medioambiental.

En caso de que se pueda comercializar, ¿participarían de las licitaciones del Programa RenovAr o se enfocarían a vendérsela a Grandes Usuarios (tal como prevé la Ley 27.191)?

Jorge López: Nuestra empresa, Piroflamegas S.A., como titular de la tecnología, e Industrias Savini S.R.L., como constructor del sistema, tienen como objetivo proveer los equipos para aquellas empresas interesadas en generar energía eléctrica con biomasa propia o ajena, además del asesoramiento para la integración de sus proyectos en el marco de la Ley de Energías Renovables.

Pero serán ellas quienes comercialicen la electricidad al sistema. Como se dijo antes, lo que nuestro grupo busca es favorecer el nacimiento de nuevas posibilidades de negocios energéticos donde antes resultaban imposibles, por la capacidad técnica que tenemos para transformar en KW cualquier tipo y especie de biomasa, con gran eficiencia,  a muy bajos costos de producción y con el absoluto respeto al medioambiente.