El próximo lunes el presidente de Y-TEC, Gustavo Biachi, encabezará una presentación para mostrar avances de una investigación que analiza el aprovechamiento de las mareas para la generación de energía. Estarán presentes el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación,  Lino Barañao y Sergio Affronti, Vicepresidente de YPF. No se descarta que Miguel Galuccio, el CEO  de YPF, también asista al encuentro.

En Y-TEC las corrientes del Mar Austral son el objetivo de un proyecto que permitirá en el mediano plazo contar con nuevas fuentes de generación energética y valorizar el recurso energético marino de la Argentina. Transformar la potencia de los océanos en energía es un objetivo que muchos países persiguen y  en Argentina hoy se están dando los pasos para lograrlo.

En una entrevista , Gustavo Bianchi, presidente de Y-TEC, contó algunos detalles del proyecto:

La energía del mar la aprovechan pocos países en el mundo, que tienen «diferencia de marea». La primera fue La Rance, en Francia, hace más de 50 años, y sigue funcionando. Y-TEC comenzó la búsqueda propia. Se compraron dos boyas por 2,3 millones de dólares, que serán colocadas en la región del Estrecho de Magallanes, en el Canal de Beagle y en el estuario del río Gallegos. Las corrientes de la Patagonia austral son tan fuertes que su potencial energético oceánico y mareomotriz es considerado «enorme».

Las boyas medirán el recurso marino: temperatura del agua, altura de la olas, presión, velocLidad de las mareas. De forma paralela, se trabaja junto a la empresa nacional INVAP en el desarrollo de turbinas hidrocinéticas para generación eléctrica a partir de corrientes marinas. La clave será saber si la velocidad del flujo de la corriente es constante. «Si tengo un flujo constante es como si fuera una hidráulica. Pongo una turbina, y arriba el generador. Es muy simple. Por eso queremos ver el factor de carga y la eficiencia», explica el titular de la pata tecnológica de YPF. Lo que prevén es que el factor de carga alcance un 70%, o sea, que de 100 días trabaje 70, mejor que la eólica, que genera 40 días sobre 100, y que la hidráulica, que es del 65 por ciento. Además, no depende de lluvias o sequías. A menos que la luna se vaya, el flujo va a seguir caminando», razona Bianchi.  

La primera boya se colocará a principios de julio, en Punta Loyola, cerca de Río Gallegos. En cuestión de días se podrá determinar la velocidad de las corrientes y mareas. «En un año podemos tener resultados. El potencial es muchísimo, estamos hablando de gigawatts de potencia, podría dar energía a todo Río Gallegos.» Mientras, para evitar accidentes, Y-TEC firmó un convenio con un grupo de oceanógrafos de Puerto Madryn para conocer el movimiento de los animales que transitan esas profundidades.

Otras de las principales líneas de la Gerencia de Energías Renovables de Y-TEC es la energía geotérmica, que busca aprovechar el gran potencial del vapor caliente del interior de la cordillera para que brinde generación eléctrica, por ejemplo a emprendimientos mineros. «En Jujuy podemos llegar a generar de dos a cuatro megawatts de potencia en la montaña. Lo bueno es que es renovable y podemos ponerla en funcionamiento en poco tiempo», plantea Bianchi. Y se animó a proyectar: «Incluso, por la zona, se puede llegar a vender energía a Chile.» También se apunta al biogás: la generación de energía a partir de desechos biológicos de cultivos energéticos, como sorgo, maíz, césped o ensilados, y desechos orgánicos de instalaciones industriales.