El litio es el mineral más liviano, después del hidrógeno y el helio, y tiene un potencial electroquímico muy alto con el que se puede lograr baterías más livianas, más fáciles de recargar y de mayor duración en su acumulación de energía a diferencia de aquellas elaboradas con plomo.

Argentina es un territorio atractivo para esta actividad ya que forma parte del ‘triángulo del litio’, figura geométrica abstracta que se dibuja entre el salar del Hombre Muerto, que involucra las provincias de Salta y Catamarca, el salar de Uyuni en Bolivia y el Salar de Atacama en Chile. La zona concentra, estimativamente, entre el 50 y el 85 por ciento del mineral disponible en toda la superficie terrestre.

Con el afán de aprovechar esa potencialidad y darle valor agregado, YPF-Tecnología (Y-TEC) está trabajando en la creación de baterías de litio y en su extracción de manera eficiente y amigable con el medioambiente.

Santiago Sacerdote, nuevo gerente general del Y-TEC, en reemplazo de Gustavo Bianchi, explica a energiaestrategica.com que desde la institución buscan implementar el uso de la energía solar térmica para el secado de las salmueras con contenidos en litio. “Estamos desarrollando una serie de equipos para hacer la separación de la salmuera a partir de uso de la energía solar y obtener el mineral”, señala el ejecutivo.

Esta acción que realiza el sol de evaporación natural durante semanas o meses, la lograremos, tras el diseño de una serie de paquetes tecnológicos, de forma más intensiva, limpia y segura, a través de la energía solar térmica”, amplía Sacerdote.

Sobre la imposibilidad de que Argentina ya pueda diseñar y poner en marcha proyectos de vehículos eléctricos a partir del uso de baterías de litio, tras no haber un marco regulatorio, el experto destaca que “hay un montón de aplicaciones para que el litio pueda sustituir la batería tradicional de plomo” “Por ejemplo, las centrales telefónicas podrían tener mayor autonomía y mejor funcionamiento a partir de la implementación de baterías de litio”, argumenta.

Del mismo modo, el experto agrega que otros tramos también empezaron a utilizar esta tecnología como la industria petrolera, la agropecuaria y la energética, como las renovables, permitiendo almacenar el excedente generado. “La batería se usa en un montón de aplicaciones y el litio trae una alternativa más eficiente en mucho de los casos y se irán introduciendo en ese sentido”, resalta.

En cuanto a los costos que podrían llegar a tener las baterías nacionales de litio, Sacerdote indica que los valores “dependerán de la escala en que se monte la unidad productiva”, pero aclara que “serán más competitivos que la alternativa importada”.