Wärtsilä espera licitaciones de energías renovables en Guatemala y Panamá

Roberto Lares, gerente de desarrollo de negocios y director general de la compañía, reconoció el interés por acompañar la convocatoria y apuntó a la importancia de brindar tiempo suficiente para la entrada en operación de los proyectos.

Wärtsilä, multinacional líder en la innovación tecnológica para el mercado energético, se mantiene a la espera de las publicaciones oficiales de diversas licitaciones públicas en Latinoamérica que permitan una mayor penetración de energías renovables en la región. 

Roberto Lares, gerente de desarrollo de negocios y director general de Wärtsilä Colombia, participó de la cumbre Future Energy Summit Central America & The Caribbean y reconoció el interés de la compañía por acompañar los procesos en Guatemala y Panamá. 

“La expectativa es que este año se haga el anuncio de la licitación PEG-5 de Guatemala, que proviene de una serie de años de planificación, vencimiento de contratos PPA de diferentes centrales y de aprovechar la oportunidad para acumular una buena cantidad de energía que permita descarbonizar y viabilizar la llegada de combustibles de transición energética”, destacó. 

“Es decir, que se lleve a cabo el proceso de licitación y se dé el tiempo suficiente para las ventanas de entradas en operación, ya que el desarrollo y llevar los proyectos a ready to build toma su tiempo; a la par que se debe entender que hay que reforzar las líneas de transmisión y subestaciones eléctricas para recibir la cantidad de proyectos”, agregó. 

Cabe recordar que en Guatemala, la Asociación de Generadores con Energía Renovable (AGER) puso a consideración que se desagregue la gran licitación PEG-5, la cual fue anunciada por el exministro de Energía y Minas, Manuel Eduardo Arita Sagastume, con el objetivo de adjudicar nuevas plantas de generación para el 2030, pero las nuevas autoridades de gobierno no ratificaron dicho compromiso. 

Por tanto el regulador no se pronunció al respecto y tampoco socializaron pliegos, aunque el presidente electo, Bernardo Arévalo, está al tanto de ello, por lo que seguramente será cuestión de que la política energética termine de tomar forma para que se avance en la materia. 

Proceso por el que, bajo la mirada del gerente de desarrollo de negocios y director general de Wärtsilä Colombia, el país podría incorporar cerca de 700 MW (de los 1200 MW que se licitarían), lo que representaría una penetración de prácticamente el 30%.

Mientras que por el lado de Panamá, ya fue lanzada la Licitación Pública Internacional (LPI) Nº ETESA 01-24 de 500 MW, para la contratación de largo plazo de potencia y energía exclusivamente a centrales de generación renovable.

Aunque el sector aún está a la espera que la autoridad y la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) se expidan sobre las adendas planteadas para asegurar la claridad durante el proceso previo a la celebración del acto de presentación y recepción de ofertas, debido a ciertas dudas en la normativa de almacenamiento y cálculo de potencia firme para centrales híbridas. 

La licitación de Panamá es una buena señal y como tecnólogos tenemos la visión de acompañar la progresiva penetración de energías renovables por la vía del almacenamiento en baterías y plantas térmicas flexibles para acompañar la intermitencia renovable y se eviten situaciones de curtailment”, subrayó Roberto Lares. 

A lo que se debe añadir que recientemente la Secretaría Nacional de Energía (SNE) publicó una Resolución dirigida a recomendar a la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) la elaboración y presentación ante la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), del pliego necesario para efectuar una licitación pública, de corto plazo, tendiente a contratar la potencia y energía (ver nota).

Proyecciones a futuro

El gerente de desarrollo de negocios y director general de Wärtsilä Colombia vaticinó un futuro “interesante” en la complementariedad con el sector para la entrada de mayor cantidad de renovables, pero remarcó la importancia de contar con incentivos y el reconocimiento de la remuneración de los sistemas de almacenamiento y servicios de red a medida que haya más penetración de energías verdes.

“Hay que expandir las redes en subestaciones existentes, que sean pagadas por la red. Se debe hacer viable para que no caiga todo el peso en un proyecto fotovoltaico que opera o genera kWh en una cierta cantidad de horas al año, pero que el activo de la infraestructura tiene el mismo costo de que si se conectara cualquiera otra tecnología que puede amortizar más la inversión”, apuntó. 

“Se debe buscar el mecanismo que combine con el almacenamiento u otro tipo de distribución del costo, ya que en el proceso de transición hacia energías más limpias no se debe castigar severamente a proyectos renovables, que generalmente tienen sensibilidad financiera a flor de piel”, concluyó. 

 

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