¿El Decreto Reglamentario respeta el espíritu de la ley?

Entendiendo que el texto es un borrador avanzado de lo que se está trabajando en el ejecutivo, es posible hacer algunos comentarios, con la cautela que no es el decreto definitivo. Creo que correctamente el borrador que se conoció refleja bastante bien el sentido de la ley, avanza en algunos aspectos instrumentales pero, lógicamente, a la hora de implementar cada mecanismo de la Ley, se requerirán resoluciones e instrumentos específicos. El decreto reglamentario avanza hasta donde era previsible que avance. La aplicación de la Ley, en definitiva la estrategia de promoción que establezca la Autoridad, dependerá de las resoluciones que definirán, por ejemplo, los instrumentos de incentivo. Son esos instrumentos los que definirán qué nivel de impacto irá teniendo la aplicación de la Ley.

¿Es excesivo el rol de la autoridad de aplicación (Ministerio de Energía)? ¿No avanza sobre las jurisdicciones?

Creo que no. La Autoridad de Aplicación nacional tiene un rol esencial en fijar los estándares básicos, los requisitos técnicos que deben ser uniformes en todo el país. Eso es muy positivo para los desarrolladores y proveedores de tecnología. En definitiva, facilita la promoción de la generación distribuida. En ese sentido, es esencial que la Autoridad Nacional defina con claridad cómo se incentivará la componente local en los equipamientos y algo central, la homologación de equipos certificados con normas IRAM. Estas son algunas funciones de la Autoridad Nacional que facilitarán que el mercado de la generación distribuida se desarrolle con integración nacional y con equipamientos confiables.

¿Podrá seducir a las provincias?

Creo que la predisposición de las provincias pasó de ser de cautela y ahora está siendo favorable. Este borrador las alentará a adherir, puesto que está en línea con la ley y no invalida en nada a los programas de incentivos que algunas provincias tienen o que puedan desarrollar en el futuro. Creo que es un buen síntoma que Mendoza ya haya aprobado su ley de adhesión, y lo hace de una manera particular, con mecanismos propios que espero que se acoplen virtuosamente con la ley nacional. Se trata de que las provincias interesadas no sólo adhieran, sino también promuevan algunos mecanismos impositivos, tales como eximir de ingresos brutos a la venta de energía por parte de los usuarios, en línea con lo que hace Nación con el IVA.

También las provincias tienen mecanismos propios de financiamiento como sus bancos provinciales e instrumentos de ayuda específicos para que el sector productivo pueda incorporar generación distribuida.

El caso de Santa Fe, sigo sin comprender las razones por las que sigue insistiendo en su no adhesión a la ley nacional. Más leo las declaraciones de los funcionarios santafecinos y menos entiendo qué quieren decir. No le encuentro sentido no aprovechar los beneficios de la ley nacional. Pero bueno, creo que si tienen un instrumento superador, eso es bienvenido, tenemos que lograr que se impulse la generación distribuida en todo el país.

Cuando se perciba cabalmente el gran beneficio que esta ley representa para el sector rural, para las PYMES, en el sector comercial, ya que les permitirá bajar sus costos energéticos y mejorar su competitividad, entonces será vista como una ayuda a las economías regionales y ninguna provincia querrá desaprovechar ese instrumento para su sector productivo.

¿Se podrá conseguir los recursos del FODIS este año?

Espero que sí, del texto se desprende que se estima integrarlo ya para esta segunda mitad del año con la mitad del dinero previsto y el resto en el primer semestre de 2019. Es un modo apropiado de asignar lo previsto en la ley para el primer año. Sin duda el contexto económico más restrictivo por el que estamos transitando hará más compleja toda la discusión presupuestaria en general, pero no veo una señal negativa, al contrario.

¿Está claro cómo se distribuirá?

En este punto me parece que hay que destacar un aspecto que preocupaba a las provincias: el borrador prevé que se establezca un mecanismo para distribuir fondos equitativamente entre las provincias que haya adherido, eso surge del segundo párrafo del artículo 16.

En cuanto a las metas de largo plazo… ¿cómo evalúa alcanzar 1.000 MW hacia 2030?

Me parece un muy buen objetivo. Es la primera vez que veo que una ley que declara de interés nacional una actividad. El Ejecutivo traduce esa declaración vía reglamentación en un objetivo medible, eso no lo vi nunca y lo destaco. En cuanto a la magnitud, acabamos de terminar el escenario energético de Los Verdes con un horizonte al 2040, esto fue hecho en el marco de la Plataforma Escenarios Energéticos. Allí nosotros evaluamos una integración de la componente de generación distribuida de 1.062 MW para el año 2030, perfectamente en línea con el objetivo que establece este borrador. Ese escenario tiene como objetivo la completa descarbonización de la matriz energética para el 2050 y una transformación radical del sector eléctrico. Es decir que en ese escenario la energía distribuida tiene un crecimiento exponencial, arrancando lentamente hasta alcanzar 1000 MW al final de la próxima década para luego incrementar velozmente su participación en la medida que los precios de la tecnología y los precios de la energía se hagan cada vez más atractivos.

¿Cómo impactará en el empleo?

Este es uno de los grandes aportes que puede hacer la generación distribuida. En todas las provincias ya existen pequeñas empresas que quieren ser parte de este negocio, ya sea instaladores o proveedores de tecnología, el efecto estará repartido allí donde el mercado de la distribuida se consolide.

¿Está definido el medidor bidireccional?

Bueno surge del texto y del esquema de facturación que se expone. En cuanto a lo tecnológico, yo creo que debemos analizar el texto para que no nos limite a ninguna opción tecnológica, por ejemplo, las instalaciones con acumulación de energía, algo que está a la vuelta de la esquina.