Victor Doña, titular de Energía Provincial del Estado (EPSE) de San Juan, contó detalles del proyecto que le presentaron al presidente del BID, Luis Morales, a los fines de convertir a la provincia en un polo de energía renovable.

Esto es para que en cada casa se produzca energía solar y el remanente pueda ser inyectado al sistema para ser vendido. Si bien la iniciativa fue calificada como ambiciosa, ya que significaría una inversión de 1.000 millones de dólares en 9 años.

El ingeniero argumentó que la provincia ya está en una etapa de prueba que incluye a tres casas, un comercio, un edificio público y una finca, por lo cual se viene trabajando en el tema. «Este es un proyecto ambicioso, pero creemos que va a ser posible y que todas las casas en la provincia cuenten con esta posibilidad de generar su propia energía solar. Sería muy importante que pueda lograrse«, señaló en diálogo con radio Light.

El proyecto supone el 25 por ciento de San Juan auto sustentado por energía solar fotovoltaica y con usuarios que puedan incluso, vender su excedente de energía generado a las distribuidoras.

«La idea está dentro del Proyecto Solar San Juan, que tiene muchas aristas, muchos frentes. Uno de ellos tiene que ver con cómo llegar al usuario chico, final, con energía en su casa, con generación distribuida, como se denomina”, dijo Doña.

«La parte residencial y gran parte de la industria son clientes cautivos de la distribuidora, igual que la mayoría de los edificios públicos. Una tarea pendiente, que seguramente se viene y será muy interesante, es ver cómo podemos ir creciendo en esa área”, agregó en Radio Light.

«El Gobernador nos pidió hace unos días, en vísperas de la visita del presidente del BID, formular una propuesta. Hicimos rápidamente un anteproyecto, que consiste en esto: que cada casa pueda convertirse en auto generadora, con los paneles en el techo, con dos vinculaciones con la red, con dos medidores o uno, hay que ver la parte regulatoria, pero marcar lo que se consume y lo que se genere”, precisó Doña y explicó: «La idea de máxima es que el cliente tenga interacción con la red y eso le permite que cuando no está, como tiene su medidor de crédito, al no ocuparla, esa energía ingresa a la red”.

«En esta propuesta que se le ha enviado al BID, que hay que conversarla, porque es un proyecto muy preliminar, con la intención de que se interesen y luego seguir desarrollándola, se prevé que cada año 1000 nuevas casas vayan siendo equipadas con estos equipos solares, y en paralelo un programa de reconversión para los próximos 10 años con un grado de penetración del 20%. Este porcentaje es coincidente con la ley que tenemos aprobada de energías renovables, que salió reglamentada el 30 de marzo, con el pre pliego para licitar energías renovables, que dice que al 2017 tenemos que cumplir con el 8% de la energía total requerida y al 2025 el 20%”, puntualizó.

«Inspirados con eso la propuesta fue mirando los próximos diez años y tratar de acompañar con este sector, el usuario final, el sector industrial, publico, de riego, agrícola, que acompañen con este porcentaje. O se arranca con iniciativas locales o la Nación deberá ir comprando energía para todos que nos terminará cobrando”, indicó.

Asimismo, dijo: «El cálculo que hacemos en este anteproyecto para el BID es de 1000 casas nuevas con la instalación, y 4000 reconvertidas por año, para llegar a 5000 por año, 50.0000 en diez años”. Y precisó: «Ese número es el 25% del total de viviendas sanjuaninas«.

Por otra parte, destacó que se pretende instalar 6 MW en edificios públicos y un MW por año para reconvertir el riego agrícola. «Todo suma 20 MW. Si tenemos las fábrica produciremos para 70 MW, o sea que con un tercio de la producción tendríamos el proyecto cubierto”, enfatizó.

Doña concluyó: «Son 90 millones de dólares aproximadamente por año de inversión, casi 1000 millones en una década. Ahí es donde deberíamos ver cómo puede el BID financiarlo, total o parcialmente, los primeros años, porcentajes, en fin, son las cosas a resolver”.

Fuente: Tiempo de San Juan.