Beijing amaneció ayer colmada de policías y soldados, libre de humo, con fábricas cerradas y con una orden estricta para que ningún automovilista de localidades cercanas pudiera llegar a la capital china. Mauricio Macri se enteró de estos detalles mientras viajaba del aeropuerto al hotel. El índice de calidad de aire, que registran minuto a minuto las centrales meteorológicas del gobierno chino, a esa hora de la tarde (madrugada en Argentina) marcaba 44. En general se mueve en cifras mucho más altas y puede superar los 1.000 en días caóticos.

Así, Beijing se iba poniendo a punto para recibir a los cerca de 30 jefes de Estado y primeros ministros de distintas potencias, que se iban topando con las banderas de su país -pegadas a la de China- en el circuito que los trasladaba al centro.

Cuando aquí se hacía de noche, los presidentes que participarán desde hoy en el «Foro Una Franja y Una Ruta para la Cooperación Internacional» asistieron al Gran Palacio del Pueblo para el saludo protocolar.

Allí Macri logró el primer contacto con Xi Jinping, el presidente del país más poblado del mundo -supera los 1.300 millones de habitantes- y primera potencia económica mundial medida por PIB en términos de paridad de poder adquisitivo, según el Fondo Monetario Internacional.

Es el mandatario con el que la Casa Rosada espera cerrar importantes acuerdos de financiamiento e inversión para el país. Ya lo dijo el domingo Macri en una entrevista exclusiva con Clarín: «Este es el viaje del año».

Macri ya se mostró con Ji Jinping en China: busca inversión y financiamiento   El Presidente Mauricio Macri saluda al ruso Vladimir Putin, durante la recepción que el presidente de China, Xi Jinping, ofreció en el Gran Palacio del Pueblo a los mandatarios que participarán en el Foro «Una Franja y una Ruta para la Cooperación Internacional”. (Foto: Presidencia)

 

En momentos en los que el Gobierno insiste con que la economía dejó atrás la recesión para volver a crecer, pese al escepticismo que genera ese pronóstico en muchos sectores, Macri espera arribar el miércoles con un paquete de iniciativas fuertes que sirvan para ratificar que la Argentina entró en un proceso de despegue.

Ese día será la cumbre bilateral con Xi Jinping, a quien ya había visto dos veces antes de su desembarco en Beijing. La delegación argentina habla de acuerdos y financiamientos millonarios. La canciller Susana Malcorra, sin embargo, es cuidadosa al hablar de números. Lo dice en jerga casi futbolera: se corre riesgo de «vender humo».

¿Cuáles son los acuerdos en danza? Entre otros, proyectos de producción de energía solar, centrales hidroeléctricas en el Tambolar (San Juan), la reconstrucción del tren San Martín, un protocolo de seguridad alimenticia y la posibilidad de abrir el mercado a carnes, uvas, arándanos, miel y arvejas. Por supuesto, se destaca la posible presentación para el financiamiento chino de dos nuevas centrales nucleares por 12.500 millones de dólares, también anticipado por este diario.

A cambio, y después de muchas idas y venias y de un complejo proceso judicial, Macri le comunicará a Xi Jinping la decisión de su administración de avanzar con el proyecto de las represas Kirchner y Cepernic sobre el río Santa Cruz, tras el análisis del nuevo Estudio de Impacto Ambiental elaborado por EBISA. «Para ellos es complejo entender por qué hubo que revisar todo lo que hizo el gobierno anterior», dijo Macri a este diario. Aunque prefiere mirar hacia adelante: «Hay pocos países más complementarios que Argentina y China».

Durante la cena de bienvenida en Beijing, Macri se sentó junto al secretario general de la Naciones Unidas, Antonio Guterres, mientras Juliana Awada compartía la velada con el presidente de Kenya, Uhuru Kenyatta.

Macri ya se mostró con Ji Jinping en China: busca inversión y financiamiento   El presidente argentino, Mauricio Macri, y la primera dama, Juliana Awada, en China. El mandatario llegó para iniciar una visita oficial de cinco días en los que intentará concretar acuerdos comerciales y ratificar convenios de inversiones en infraestructura y energía.

 

El menú para la ocasión fue sopa, langosta, camarones fritos, carne con hongos, bacalao, pasteles, fruta y helado. Entre otras personalidades de la política estaban la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin; el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy; el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras; y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. Con ellos Macri tuvo un primer intercambio informal, según confirmó el Gobierno argentino.

Después de la cena, Macri y la primera dama asistieron a una gala multicultural en la Opera House junto a los otros mandatarios que tomarán parte del Foro. El presidente argentino estuvo sentado en la primera fila con Xi Jinping y Putin.

Macri, que arrancó su gira por Dubai y tras el paso por China seguirá por Japón, tenía previsto volverse a dormir temprano. Pero sólo por unas horas: el Presidente pidió que lo despertaran a las 4 de la mañana para no perderse el superclásico Boca-River. Algunos funcionarios fueron invitados a verlo en su cuarto del imponente hotel Summit Wing. La diferencia horaria entre Buenos Aires y Beijing es de 11 horas.

Fuente: Clarín.