¿Qué expectativas tiene la compañía en esta plaza?

La idea de traer la alta tecnología y la experiencia de Vestas, con más de 101 GW instalados en el mundo, a un país con unos recursos eólicos tan envidiables como Colombia, supone un reto muy ilusionante para la compañía. Vestas está aumentando su presencia en Colombia paralelamente a la evolución del mercado eólico en el país.

¿Es un mercado atractivo en volumen?

En Colombia hay un portafolio de proyectos eólicos de unos 3 GW, con 1,5 GW que podrían entrar en operación en el periodo 2022-23. En este contexto, la creación de una entidad jurídica nacional, a través de Vestas Colombia SAS, y la designación de un nuevo responsable de Ventas exclusivamente dedicado al país, a través de mi persona, nos va a permitir trabajar más cercanamente a nuestros socios y tener una presencia mucho más visible en este mercado tan prometedor.

¿Están recibiendo pedidos de presupuestos por la nueva subasta? 

Nos estamos preparando en varios frentes pero, al no haber cerrado la primera subasta, la mayoría de proyectos que se presentaron a la primera subasta aún no ha cerrado contrato con tecnólogos. Además, esperamos que algunos proyectos a los que no les fue permitido participar en la primera subasta puedan participar en la segunda. Con eso en mente, nos preparamos para una segunda subasta que esperamos amplíe el objetivo de energía a contratar hacia 1 GW.

¿Qué evaluación hace del pliego de la subasta?

Para Vestas, lo más importante sería garantizar que la demanda participe en la subasta vigorosamente, pues en la primera subasta fueron bastante tímidos, argumentando que no conocían los perfiles de producción de los proyectos que participaban.

¿Se puede mejorar?

Para eliminar esta incertidumbre, el Gobierno tiene la opción de subastar bloques de energía por horarios que permitan a la demanda entender mejor qué están comprando. Además, es importante involucrar y tener la opinión de los diferentes stakeholders para tener un PPA competitivo y a su vez 100% bancable.

Por último, creemos que se debería permitir la entrada de proyectos con una fecha de entrada en operación (COD) más allá de 2021, con el objetivo de aumentar la oferta en beneficio de la demanda.

¿Qué otros puntos entiende que podrían mejorarse del pliego?

Hacer coincidir a la demanda y a la oferta en la subasta, aunque académicamente suena muy bien, en la práctica es difícil. Otra alternativa que puede analizar el Gobierno es establecer un objetivo en términos de contratación y hacer que proyectos que sumen dos o tres veces ese objetivo en potencia, compitan entre sí.

Pero… ¿cómo impactaría?

Esto garantizaría precios competitivos a la demanda. En ese caso, la demanda se volvería un tomador de precios y el sistema como un todo sería la contraparte, disminuyendo sustancialmente el riesgo de contraparte. Este mecanismo se utiliza hoy en día en Colombia con las subastas de cargo de confiabilidad, así que ya hay un precedente bastante bien entendido por todos los agentes del mercado.

En lo que respecta al plazo de los contratos que plantea el pliego también hubo dudas por parte de los privados.. En su opinión… ¿cuántos años debiera ser el mínimo de un PPA?

En Vestas nuestra experiencia nos dice que es importante extender el plazo de los contratos a por lo menos 15 años, lo que permitiría obtener mejores precios en beneficio de la demanda.