De acuerdo a datos proporcionados por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrica (CAMMESA), desde el año 2006 al 2014 (en el marco del Plan Federal de Transporte en Alta tensión) se han construido e incorporado al SADI 4665 Km de líneas de 500 kV y 270 Km de 220 kV.

Adicionalmente estas líneas también llevaron asociadas nuevas estaciones transformadoras de rebaje de 500 kV a tensiones menores incorporando transformadores por una potencia total de 3300 MVA. Estas estaciones de 500 kV reforzaron sensiblemente la capacidad de abastecimiento de distintas provincias por conectarse con este nivel de tensión.

Este tipo de inversiones han posibilitado un traslado más eficiente de la energía, sin embargo se debe tener en cuenta que el consumo eléctrico argentino sostuvo un crecimiento anual cercano al 4 por ciento. Y de tratarse de una demanda en aumento Argentina necesita continuar instalando centrales para generar energía y líneas para transportarla.

En ese sentido, el especialista argentino Carlos Badano, responsable del primer parque eólico montado en 2008 en Uruguay (hoy uno de los países que mejor aprovecha su recurso eólicos en el mundo) y experto en la materia, cuenta a energiaestrategica.com que una de las ventajas del aprovechamiento de esta tecnología es que los complejos se pueden construir por tramos, considerando, entre otras cosas, las capacidades de las líneas de tensión para transportar la energía generada.

El profesional recuerda que Argentina tiene un 70 por ciento de vientos aprovechables para generar energía, tanto en la Patagonia, con grandes recursos que alcanzan rendimientos del 40 y hasta del 50 por ciento promedio en los molinos, como en provincia de Bueno Aires, en Neuquén, el sur de Mendoza, en Córdoba, entre otras regiones. “Allí hay redes de 132 kV, por ejemplo, que están perfectamente capacitadas para poder administrar la energía que se pueda producir”, observa.

En ese marco, explica que ya con ese tipo de líneas de alta tensión (132 kV) es posible traficar la energía de parques de hasta 50 MW de potencia instalada. Ahora bien, indica que de querer ampliar las capacidades del proyecto, se deberá invertir en líneas de mayor porte, como las de extra alta tensión, pero mientras tanto el proyecto no quedaría truncado. “Los proyectos pueden ir haciéndose por fase por lo que se hace posible un estudio previo de las redes eléctricas y en base las posibilidades de transporte ir montando las redes”, remata Badano.

Además, señala que las cifras de inversión son abultadas, ya que “los 50 MW están en el orden de los 100 millones de dólares”, por lo que la búsqueda de financiamientos podrá ir de la mano con nuevos estudios y nuevas inversiones de las líneas.

Vale destacar que los costos de operación y mantenimiento en parque eólicos son escasos y no requiere de combustibles para generar energía, sino de sólo el inagotable y gratuito viento. Además, asegura que con el paso del tiempo “hay una tendencia a la baja de costos” por el desarrollo de la tecnología.