Valgesta planteó que existe riesgo de más insolvencias de empresas renovables en Chile para el 2023

Desde la consultora vaticinaron que varios proyectos resultan “financieramente difíciles” de sostener, pero confían que el diálogo público - privado y una mejor planificación del sistema podrían evitar este tipo de situaciones.

El comienzo del año en Chile llega con más desafíos para las energías renovables a comparación de otros años, no sólo porque se espera se mejoren los magros resultados dados en la Licitación de Suministro 2022, sino también por la incertidumbre generada a raíz de que algunas empresas suministradoras hayan declarado la imposibilidad de pagar sus obligaciones derivadas del Mercado de Corto Plazo, entre otras cuestiones. 

Desde la consultora Valgesta Nueva Energía dialogaron con Energía Estratégica, donde analizaron la situación actual del mercado de las renovables, retos, oportunidades y perspectivas para el 2023

“Las renovables seguirán creciendo. Hay mucho interés por ella, pero debemos tener cuidado y necesitamos trabajar con un sistema de transmisión más robusto para transportar la energía limpia hacia los centros de consumo, porque sino seguiremos observando niveles de vertimiento en ciertas zonas y estaciones del año”, aseguró Juan Ignacio Alarcón, gerente de estudios de la entidad. 

Con ello se planteó la importancia de optimizar la planificación y operación del sistema, para “operar en zonas más relajadas” y poco a poco mejorar el uso de las redes y reducir las restricciones existentes en el SEN. 

“Sin embargo, podrían existir otras empresas en una situación financiera y económica bastante compleja durante el 2023. En efecto, podría haber algún nuevo tipo de contrato regulado al cual se intente poner término de forma anticipada por parte del suministrador. Es decir, hay riesgo de que se puedan dar más insolvencias durante el 2023. ”, agregó. 

Conclusión a la que se llegó mediante el análisis de los balances comerciales de algunos proyectos, entre otros factores, el cual determinó que la mantención de los mismos sea muy “compleja” y difícil de sostener financieramente. 

“Tenemos unos costos sistémicos que aumentaron y superaron los niveles de años anteriores. Aunque las causas que llegaron a tal solicitudes deben estudiarse con mucho cuidado y, lo más importante, no hay que extrapolarlo al resto de los contratos”, sostuvo Alarcón. 

¿Qué medidas se podrían tomar para mitigar esta situación? La mejor alternativa para que no se repitan estos hechos y garantizar el cumplimiento parece ser una mejora regulatoria a partir del diálogo público – privado. Tal es así que la Comisión Nacional de Energía recientemente presentó propuestas en Mercado de Corto Plazo,

“La solución que dé la CNE y las propias empresas distribuidoras a este problema, podrían generar un presente complejo, y desde ya creemos que pone una fuerte presión a las condiciones de los procesos licitatorios a futuro, pero esperamos observar bases distintas, por lo que es importante el diálogo público – privado para lograrlo”, manifestó el gerente de estudios de Valgesta Nueva Energía.

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