¿Hay interés de usuarios de apostar a la generación de energía renovable?

Por supuesto que sí y mucho interés. Pero también hay mucho temor porque se están demorando definiciones puntuales que son muy necesarias para hacer las cosas dentro del marco legal. Tampoco hay facilidades desde el punto de vista financiero, lo que se complica en el actual contexto de crisis económica, pero esto era previsible hace bastante tiempo atrás

¿Cómo puede hoy un usuario incorporar energía renovable?

Si hablamos de grandes emprendimientos casi no queda alternativa que el programa RenovAR donde el estado licita, urgido por la necesidad de diversificar su matriz energética obligado a sustituir costosas importaciones. Pero si bien el sistema es transparente, no es ágil. Debería haber habido una transición transparentando la 108, para estudiar casos que no pueden llegar a una licitación porque no son de grandes potencias, por ejemplo.

Desde el punto de pequeños usuarios, salvo los esfuerzos de cuatro provincias que reglamentaron la conexión a red (Santa Fe, Salta , Mendoza y Neuquén), tampoco hay nada que hacer, excepto que los precios del kWh terminen haciendo apto generar para autoconsumo. Y aquí también se choca con un impedimento: el financiamiento para compra de equipos. En Santa FE, el programa PROSUMIDORES es un avance importante, pues paga durante  8 años un valor incentivo interesante por cada kWh generado por el equipo que instale el usuario. Pero el usuario tiene el problema que no tiene el dinero para desembolsar de una sola vez el valor del equipamiento. Ocurre entonces que el que puede hacerlo no lo hace porque puede pagar sin problemas el aumento de tarifas. Y el que necesita autogenerar para bajar el consumo, no tiene dinero para comprar el equipamiento. Para palear eso la Provincia está buscando apoyo financiero para el año que viene. Pero creo que aquí debe aparecer, más pronto que tarde, una directiva nacional para todo el territorio de la república.

Teniendo en cuenta la obligación de utilizar 8 por ciento de energía renovable ¿Los grandes usuarios optarán por comprar a CAMMESA, preferirán negociar con algún parque o generador privado, o auto-generar energía renovable?

Al 1 de enero de 2018 los grandes usuarios (potencias iguales  o mayores a 300 kW), deberán justificar un 8% de su consumo total, con fuentes de ER. Sin embargo a 13 meses de esa fecha no está reglamentado como hacerlo. Y por lo tanto, no queda más que esperar, o recomendar la autogeneración. Esto, evidentemente, produce un estado de incertidumbre que afecta a ambas partes del mercado presente.

He aquí la pregunta del millón: el estado deberá incentivar a los futuros generadores o auto generadores para lograr esto. Para el pensamiento netamente comercial si CAMMESA vendiera  “energía Verde”, a un  precio más económico que autogenerar o comprar a un tercer generador, sin dudas que todos estarán comprando su 8% al Estado; ¿pero estará la Estatal en condiciones de proveer tanta energía renovable genuina para esa fecha? Habrá que ver.

En este contexto… ¿Qué importancia tiene la sanción de una ley de generación distribuida a nivel nacional?

Es de una importancia total, de suma relevancia. Hay cientos de puntos del sistema nacional  interconectado, que podrían recibir inyección de fuentes renovables en pequeñas y medianas potencias, sin grandes desarrollos colaterales de infraestructura eléctrica. Esto permitiría mejorar rápidamente el sistema, mientras se ejecutan grandes obras que requieren cuantiosas inversiones en líneas de transmisión.

Además dinamizaría rápidamente el mercado laboral y de las empresas del ramo. Y en esto hay que prestarle más atención al biogás y a la biomasa residual, un recurso renovable de una potencia increíble en grandes regiones del país. Imaginemos si eso se da a nivel de usuarios domiciliarios, podríamos estar en la antesala de una revolución energética para el país.