El contexto político del país no colabora con el proyecto de ley que propone un marco regulatorio para habilitar a los usuarios particulares inyectar la energía eléctrica excedente que obtengan de la producción de equipos de energías renovables como paneles solares, biodigestores, turbinas hidroeléctricas o aerogeneradores de baja potencia, en todo el territorio nacional –Ver proyecto de Ley unificado de Diputados-.

La expectativa de seguir tratando esta iniciativa la próxima semana en la Comisión de Energía y Combustibles quedó trunca porque la agenda parlamentaria estará dominada por el debate sobre la expulsión de Julio de Vido del Congreso.

Como si fuera poco, por estos días rigen las vacaciones invernales en gran parte del país y el 13 de agosto se realizarán las elecciones primarias (PASO), dos asuntos que complican aún más la discusión.

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En este escenario, fuentes que están al tanto de la iniciativa analizan que “recién a mediados de agosto” podrá avanzar el diálogo con el sector privado, tal como se decidió en el último encuentro, para conocer la posición de actores que todavía no participaron de la gestación del texto.

En tanto, la estrategia de los legisladores es realizar una reunión plenaria en conjunto con la comisión de “Presupuesto y Hacienda” para acelerar el tratamiento legislativo y su posterior ingreso al recinto.

El proyecto de ley fue consensuado a lo largo del año por diputados de diversas fuerzas políticas: Juan Carlos Villalonga (Cambiemos), Luis Bardeggia (Frente Para la Victoria), Néstor Tomassi (Bloque Justicialista) , Gustavo Bevilacqua, del bloque Federal Unidos por una Nueva Argentina, y Jorge Taboada diputado de Chubut Somos Todos.