Mientras la discusión en torno a una reforma de la Ley de Hidrocarburos no encuentra punto de consenso entre el tándem Gobierno nacional-YPF y las provincias que manejan el negocio, ayer la estatizada petrolera informó que el megareservorio Vaca Muerta pasó a ser el segundo yacimiento productor de petróleo del país.

Según pudo saber El Cronista, ésa fue la información oficial que reveló ayer la compañía que conduce Miguel Galuccio en el clásico almuerzo que organiza cada año el Club del Petróleo a puertas cerradas y que nuclea a los popes y directivos de la industria.

Fernando Giliberti, vicepresidente de Estrategia y Desarrollo de Negocio de YPF, fue el encargado de la exposición de este encuentro frente a centenares de empresarios del sector, donde el foco del discurso estuvo anclado en los Desafíos y Aprendizajes del Desarrollo no convencional en la Argentina.

Durante las dos horas que duró el almuerzo en el Salón Fiestas del Marriott, el ejecutivo detalló la noticia con números concretos, según reconstruyó este diario de fuentes que participaron del evento. En su presentación, precisó que en la actualidad YPF está produciendo a diario unos 25.000 barriles de petróleo equivalentes (boe, por sus siglas en inglés) en Vaca Muerta, con el 70% de los equipos de perforación que pertenecen a la empresa (de los 37 que hoy están activos en el yacimiento, 26 son de la petrolera).

Los números dados a conocer muestran un importante crecimiento, frente a los 6.000 boe y 4 equipos de perforación de hace dos años.

De esta manera, el área quedó detrás del mayor productor petrolero que sigue siendo Cerro Dragón (operado por Pan American Energy, de los hermanos Bulgheroni) y desplazó al yacimiento Manantiales Behr, que se ubica en la provincia de Chubut y que también opera YPF.

Y es que la productividad de los pozos aumentó en un 30%, según confiaron las fuentes que remarcó Giliberti, quien además manifestó que ese logro se alcanzó gracias al incremento de la inversión en la zona, que se ha triplicado y que para este año alcanzará los u$s 2.000 millones. Chevron es una pieza fundamental para este salto.

El gigante estadounidense es el único socio extranjero que por el momento la gestión Galuccio consiguió para el desarrollo del yacimiento (cerró un contrato con Dow pero de mucho menor envergadura). Después de superar la prueba piloto en Loma Campana, que se ubica en Vaca Muerta, en donde comprometió u$s 1.240 millones en 2013, este año Chevron desembolsará cerca de u$s 1.800 millones (el grueso de las inversiones con las que terminará el área este año).

Vaca Muerta es la gran apuesta del Gobierno, así también como de especialistas y de políticos opositores, para revertir el déficit energético que sufre la Argentina hace más de dos años y que en 2013 rozó los u$s 7.000 millones, siendo el principal motivo del cepo cambiario que impuso el kirchnerismo hace ya casi tres años.

Entretanto, el debate para reformar la Ley de Hidrocarburos vigente, que es impulsada por el oficialismo y resistida por las provincias –con Neuquén y Chubut a la cabeza–, no encuentra arreglo. Ambos bandos abogan por multimillonarias inversiones para desarrollar las áreas pero no se ponen de acuerdo en los principales puntos que debe tener el proyecto.

Los gobernadores, que presentaron su contrapropuesta, hace más de un mes siguen aguardando una respuesta de la Nación. Mañana esperan recibir alguna señal de la presidenta Cristina Krichner cuando anuncie un nuevo Plan d.

Fuente: Cronista. Dolores Ayerra