El Gobierno boliviano estableció una inversión de US$ 1.555,54 millones para la cartera de proyectos de energías alternativas con la que cuenta la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE). Del total, en los últimos 4 años se ejecutaron sólo US$ 143,18 millones, por lo que se espera que en los próximos años la apuesta sea mayor.

En total son 18 los proyectos de generación de energía a través de fuentes renovables no convencionales. Entre los proyectos que más inversión requieren del presupuesto fijado se destaca el proyecto geotérmico Laguna Colorada de 100 MW (Potosí) con un monto fijado en US$ 691,4 millones (que permitirá tener el proyecto operativo en dos etapas: al 2022 los primeros 50MW y los restantes al 2023) del que se desprende y la Planta Piloto Geotérmica Laguna Colorada, de US$ 28 millones. Además, dos proyectos de biomasa en estudio tienen una apuesta alta en inversiones: la Planta de Generación Biomasa Cobija 20 MW (Pando), por US$ 115,5 millones y la Planta de Generación Biomasa Riberalta 20 MW (Beni), US$ 171 millones.

Por el lado de los proyectos a través de tecnología eólica, se encuentran el Parque Eólico Warnes de US$ 29,6 millones, Warnes II de US$ 47 millones, San Julián de US$ 70,3 millones, La Ventolera de US$ 48,3 millones; y El Dorado de US$ 93,9 millones.

Mientras que las plantas solares en la cartera de ENDE son: la Planta Solar de Oruro fase I de US$ 54,7 millones, Oruro fase II DE US$ 54,7 millones, Guayaramerín de US$ 6,4 millones.

Si bien la Agenda Patriótica 2025  del Estado Plurinacional de Bolivia no brinda detalles sobre cómo serán los porcentajes de participación en la diversificación de la matriz energética, sí queda expresa la necesidad de incorporar energía renovable en el corto plazo, en un marco de respeto a la Madre Tierra.

Como parte de los compromisos de la Contribución Prevista Determinada Nacionalmente (CPDN), Bolivia acordó que la participación de las energías alternativas en su territorio incrementará del 2% registrado en 2010 al 9% para el 2030. Esto implica elevar la participación de las energías renovables no convencionales en la matriz de generación eléctrica de los 31 MW instalados en 2010 hasta alcanzar unos 1.228 MW al año 2030.

Para este 2018, la meta fijada desde el Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas es instalar 65,4 MW. Del total, ya fueron instalados 5 MW pertenecientes a la Planta Solar Fotovoltaica Yunchará que se encuentra operativa desde abril de este año (inversión de US$ 7,7 millones). Está en una etapa avanzada de construcción la Planta Solar Fotovoltaica Uyuni de 60 MW (inversión de US$ 62,7 millones,) y la Planta Solar El Sena que adicionará 400 kW (inversión de US$ 1,2 millones).

Otros proyectos ya finalizados corresponden al emprendimiento solar de Cobija por 5,2 MW (operativo desde 2014 que demandó US$ 11 millones) y los parques eólicos Qollpana I de 3 MW (operativo desde 2014) y Qollpana II de 24 MW (operativo desde 2016) que significaron US$ 7,6 millones y US$ 54 millones, respectivamente.