La red eléctrica de alta tensión que cubrirá Europa en 2030 “no será suficiente para 2050″, incluso aunque constituya una base sólida, señala el consorcio eHighway2050, que reagrupa a los operadores de la red (como el francés RTE, el alemán Amprion, el belga Elia), fabricantes de cables o universitarios y expertos.

La UE se dio por objetivo reducir de 40 por ciento sus emisiones de CO2 para 2030 y que su parte de energías renovables en la matriz energética sea de 27 por ciento. A muy largo plazo la UE sueña con una energía neutra en carbono.

Para proyectarse hasta 2050, eHighway2050 se basó sobre diferentes hipótesis de matriz energética entre energías renovables y energías fósiles.

El consorcio llegó a la conclusión de que en todos los casos en materia de infraestructura se impone a la creación de nuevos corredores Norte-Sur, “indispensable para la seguridad y la accesibilidad del sistema energético a largo plazo”.

La expansión de la red dependerá del aumento de la producción, particularmente en materia de energía eólica y solar, adelanta el consorcio.

La mayor parte del consumo de electricidad viene del corazón de Europa y de sus ciudades. Pero la mayoría de las energías renovables se producen hoy en el Mar del Norte y en la periferia de Europa. En todos los casos, habrá que llevar la energía de la periferia al centro”, explicó Sebastien Lepy, de ENTSO-E (Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad).

Otro desafío será el de los cables submarinos. “Necesitamos conexiones submarinas adicionales. La tecnología está allí”, explicó por su parte Volker Wendt, primer fabricante europeo subrayando que ello permitiría paliar a los problemas de interconexión entre Francia y España, para que este último deje de ser una isla energética.

El proyecto eHighway2050 fue lanzado en 2012. La Comisión Europea lo respalda en parte. El consorcio estudia la cobertura eléctrica de 34 países europeos, entre ellos los 28 miembros de la UE, Noruega, Suiza, Islandia, Macedonia, Serbia y Montenegro.