Eugenia Santa Coloma, una de las promotoras de este novedoso proyecto, explica que aplicando los conceptos de la economía circular, “entre todos evitamos que muchos objetos terminen en la basura y, otros tantos, acumulados juntando polvo en cajones, placares o depósitos”.

¿Cómo puede participar la gente?

Los dueños publican sus objetos en www.bepots.com y los reutilizadores reciben alertas de las publicaciones que coinciden con sus necesidades y preferencias. Si tiene un interés por alguno, realiza una oferta por una recompensa que puede ir desde efectivo hasta un canje por otro objeto, un descuento por un producto propio, un regalito o simplemente hacerse cargo de los traslados. La creatividad es la clave para tentar al dueño que tiene la opción de rechazar o aceptar la oferta. Cuando hay coincidencia, al estilo Tinder, Bepots les envía sus respectivos datos de contacto para que coordinen el intercambio.

¿Qué respuesta han encontrado por parte de la gente?

Ya con el lanzamiento de la plataforma, el sitio cuenta con 60 publicaciones de objetos y una red de 40 reutilizadores y esperamos que muchos personas se sumen a subir sus objetos y den cuerda libre a su creatividad para hacer sus propias reutilizaciones.

¿Hay mayor conciencia sobre la importancia de reciclar materiales?

La experiencia nos demostró que sí.Durante un año, Fede Nahon (fundador) y Lu Suárez Battán (co-fundadora) se enfocaron en el reciclaje de consumo masivo. Al tiempo reflexionaron que si bien todavía queda mucho por hacer, cada vez hay más conciencia de la gente y mejores procesos, pero sobre todo muchos abordando el tema. Sin embargo, en ese camino, detectaron una problemática con productos y objetos que quedan obsoletos, pierden su vida útil o no pueden ser reciclados. Según un estudio por el CEAMSE en 2011, al mismo llega un 5% de material textil y un 10% de otros objetos sin clasificar.

Sumado a eso, según una nota que sacó “El País” en 2014, se estima que en el planeta hay objetos valorados en $533.000 millones de dólares que no se utilizan. Esto los llevó a analizar el concepto de economía circular, que inspirada en la naturaleza, propone cambiar el modelo económico lineal (producir, usar y tirar) hacia un nuevo modelo de sociedad que busca optimizar el uso de sus recursos. Fue así como decidieron darle un giro a la empresa hacia la reutilización de esos objetos en desuso que no tienen un destino final claro y tienen potencial de ser reutilizados.