Desde el 2003 estando aún en Alemania certificando aerogeneradores para una firma especializada le hice llegar a manos del ex presidente Kirchner un plan eólico titulado “La Energía Eólica. Su Conversión en Hidrógeno. Su futuro posible en nuestra Patagonia. Perfil de un nuevo País”. Un título extenso para un tema extenso, al escribirlo fluían ideas y era difícil cerrar el tema.

Obtuve el inapreciable flujo de datos de amigos como Kay Moenich y otros quienes en el 1998 / 99 habían estado efectuando un estudio en Patagonia para BMW (Bayerische Motoren Werke) que estudiaron nuestro recurso eólico concienzudamente porque su objetivo era lograr modelar en que momento el hidrógeno generado por eoloelectricidad en hidrolizadores y usado en vehículos con su instalación de GNC (somos el país con la flota más importante) se equipararía con el precio a futuro del gas oil. Era previsible para esos tiempos un aumento a futuro del crudo y por arrastre del gas oil y por otra la baja del costo de los hidrolizadores y también en los procesos de compresión del hidrógeno o su licuación.

El plan presentado años atrás definía y valoraba cuestiones geopolíticas, políticas de desarrollo y muestra importancias, prioridades, y factibilidades, el resultado final es que debe priorizar la fabricación local legislando leyes que aporten a este objetivo, articulando en un entorno de seguridad jurídica indispensable, que incluya políticas de precios de generación justas, y una política aduanera que imponga cargas a los equipos importados acotadas en el tiempo y que se vayan diluyendo en el mismo, para poder equiparar a los fabricantes locales en desarrollo con fabricantes mundiales con ya ganada expertise.

De igual manera se debía articular el tema de los equipamientos auxiliares y partes que deban ser comprados en el exterior.

Esto no olvidaba para nada la búsqueda de generación limpia y sustentable para lograr una matriz energética más prudente con el cuidado del planeta sino todo lo contrario era el inicio de un camino para lograr ese objetivo final con fortalezas muy importantes.

Este plan se estudió en la entonces secretaría de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva que manejaba el Ing Del Buono y no fue cabalmente interpretado. Era una decisión eminentemente política que debía ser tomada en un escenario más apropiado. La secretaría tampoco contaba con los conocimientos técnico-económico necesarios para hacerle una evaluación de valor.

Desde esos tiempos hasta la fecha no hubo políticas adecuadas para apuntalar el desarrollo. En INVAP Ingeniería SA diseñé la arquitectura de un aerogenerador que debía tener el un costo de generación tan bajo como fuera técnicamente posible para ser competitivas ante las energías convencionales indirectamente subvencionadas por el estado nacional, y con un factor de disponibilidad del 97 por ciento, igual a las máquinas europeas con una vida útil de 25 años con costos de O&M competitivos.

La máquina que elegí sería de 1,5 Mw de potencia y para usar con vientos Clase I Plus, máquina que en ese momento no tenía antecedentes en el mundo. Posteriormente se podía convertir en una máquina de 2 Mw para vientos Clase II, con cambios en longitud de las palas y en la relación de multiplicación de la caja multiplicadora.

Me encargue de la ingeniería básica y parte del detalle. Finalmente, este proyecto no se pudo poner en marcha por falta de inversores a pesar de que fue ofrecida a las provincias que recibían regalías petroleras, como Santa Cruz y Chubut, con la idea de tentarlos. La oferta interesó particularmente al gobernador Sergio Acevedo, pero el gobierno central lo desarticuló.

Un tema diferente es IMPSA que con esfuerzo logró encaramarse como primer fabricante de aerogeneradores del país con proyección internacional. Una meta para expandir dada la necesidad local de energía.

De la renuncia de Sergio Acevedo en marzo del 2006 terminó en un cambio de gabinete provincial. El nuevo gabinete con eje en la inmobiliaria San Feliche de Rio Gallegos colocó al entonces nuevo Secretario de Energía Provincial Alessandro Perrone con quien yo pretendía continuar las negociaciones, solo me repetía en forma monocorde que todo lo actuado con Acevedo no sería utilizado y que las órdenes vendrían de parte del ministro Julio De Vido. Esto fue un gran retroceso con derivaciones hasta hoy.

De ahí en adelante no hubo ninguna medida concreta para desarrollar normativas que sirvan para apalancar la fabricación local. Tampoco lo hizo Enarsa que nunca estuvo a la altura requerida.

De modo que tenemos una deuda temporal irresponsable, que debe agiornarse tan pronto como posible.

Hoy también debe agregarse otra forma de generación derivada de la anterior y con la que se mantiene una deuda: su reglamentación, la fabricación de máquinas para Generación Distribuida y para Autogeneración con la opción de que los excedentes energéticos se inyecten a la red de baja tensión.

Estas máquinas en cierta manera mucho más pequeñas digamos hasta 400 Kw, como tope extremo, serán muy demandadas en el rango de 4 a 40 Kw, y aún más demandadas en un sub grupo entre 4 a 15 Kw, que tenga ciertas particularidades técnicas para poderse colocar en algunos puntos en las ciudades.

El siguiente cuadro gentileza de Seg Ingeniería, muestra a las claras que las tarifas deben modificarse de inmediato terminando con esta subvención incorrecta que beneficia a ricos y perjudica a los más pobres.

grafico

De la observación del cuadro, salta a la vista el error en política energética de precios, los costos deberían ser similares, solo nuestro país está en severa discordancia.

Esta política populista es la culpable de la desinversión en generación, y a la falta de un servicio seguro. Por otra parte el estado debió tomar medidas y hacer aportes a los generadores complicados, por otra parte no se previó la limitación de nuestro recurso gasífero y nos ha hecho anular un contrato de provisión a Chile gasoducto por medio.

También y nuestras turbinas a gas y los ciclos combinados terminaron funcionando a gas oil lo que implicó un salto en el aumento de costos, consabidos problemas de logística y compras forzadas de gas oil venezolano que no se podía quemar por su contenido de azufre que terminaba siendo cambiado por el nigeriano estas maniobras estaban acompañadas por maniobras de desvíos de fondos.

Luego se decidió importar GNL pagado a 17 dólares por millón de BTU y en yacimiento se pagaban dos dólares, y se pretendía que las operadoras aumentaran su producción.

Esta situación derivará en aumentos de costos y para determinadas industrias que necesiten aumentar su consumo eléctrico deben hacerlo con renovables y por supuesto los usuarios domiciliarios con tarifas sin subvención solo les quedara la opción de la autogeneración, y en ese sentido la opción más económica es la eólica, entonces es de esperar que estos equipos sean producidos y certificados localmente. Lo que traerá aparejado la instalación de pequeños aerogeneradores que deben ser nacionales y debidamente certificados.

Esta industria existe parcialmente pero está direccionada principalmente al uso en puntos aislados de muy baja potencia, será necesario contar con equipos de mayor potencia los que deben ser también de fabricación local indefectiblemente como los aerogeneradores de potencia y de un nivel de calidad que sea superior a los productos chinos  esto posibilitará la exportación a los países limítrofes que están reglamentando actualmente este tipo de generación.

Dados los aconteceres y a través de una visión general sobre ellos por un lado y por él otro los lineamientos legislados que los rigieron a estos últimos no se observa eficiencia en los últimos 20 años, hago central al tema de la fabricación local y no en la compra de equipos y sus posterior puesta en servicio y  puntualmente me refiero al tema de la energía eólica, tanto en su tamaño mayor como en el tamaño más pequeño, donde todo o en el mejor de los casos casi todo lo legislado no sirvió para nada, y donde lo realizado fue obra del tesón y el esfuerzo de algunos idealistas que contaron con una legislación claramente ineficiente.

Sería prudente entonces que se creara una mesa que resulte un apéndice del Ministerio de Energía y Minería, donde actúen fabricantes, usuarios, gobierno, las cámaras afines y tras discutir un modelo de funcionamiento consensuado se apruebe un plan con los lineamientos con una duración de no menos de 15 años.

Estas conclusiones consensuadas se elevarán al Ministerio para que este gestione y encamine su transformación en leyes.

Este plan deberá ser un apéndice de otro plan energético mayor que involucre a todas las generaciones pero con un horizonte de 30 años, pero este es otro tema.