Actualmente Argentina cuenta con más de una veintena de fabricantes de aerogeneradores de baja potencia, ubicados en las provincias de Buenos Aires, Neuquén, Córdoba, Mendoza, San Luis, Entre Ríos y Chubut. Los últimos datos indican que el sector empleaba varios centenares de personas a finales de 2012.

Un proyecto de ley que lleva la firma de legisladores oficialistas: Luis María Bardeggia, Nanci Parrilli, Griselda Herrera, José Alberto Ciampini,  Mario Alfredo, denominado “Promoción para las pequeñas y medianas empresas fabricantes de aerogeneradores para la industria de la energía eólica”, con el número de expediente 9316-D-2014 (ver proyecto), ingresó a la Comisión de Energía y Combustibles, en la cámara de diputados, con el objetivo de garantizar la permanencia de los puestos de trabajo y fomentar la actividad.

¿Qué propone? Reducir la carga fiscal sobre el personal: “los beneficiarios de la presente ley podrán convertir en un bono de crédito fiscal intransferible hasta el sesenta por ciento (60%) de las contribuciones patronales que hayan efectivamente pagado sobre la nómina salarial total de la empresa con destino a los sistemas y subsistemas de seguridad social”.

Se podrían utilizar dichos bonos para la cancelación de tributos nacionales, en particular el impuesto al valor agregado (IVA) y otros de igual jurisdicción y sus anticipos, en caso de proceder, excluido el impuesto a las ganancias.

Para la región Patagónica, que presenta un potencial excepcional para el funcionamiento de la mini-eólica y donde se concentran el grueso de los fabricantes, el beneficio fiscal asciende al 70 por ciento.

A los fines de facilitar el funcionamiento operativo, los diputados proponen que “las importaciones de productos indispensables para la actividad que realicen los sujetos que adhieran al presente régimen de promoción quedan excluidas de cualquier tipo de restricción presente o futura”.

Pensando en posibles inversiones, mencionan que “el Banco de la Nación Argentina dispondrá el otorgamiento de créditos a tasa subsidiada”. Los recursos necesarios saldrán de partidas específicas asignadas en el Presupuesto Nacional.

Por otra parte, establece que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT), a través de la Agencia Nacional de Promoción a la Ciencia y la Tecnología (ANPCYT), promoverá el desarrollo de un fondo sectorial para financiar investigación y desarrollo en la fabricación de aerogeneradores.

En los fundamentos, los funcionarios sostienen que “el aprovechamiento de la energía de los vientos locales -en gran parte de las regiones argentinas- mediante un gran esfuerzo regional de tecnología y organización, podría marcar el inicio de una profunda transformación a nivel nacional”.

El desarrollo de nuevos proyectos de parques eólicos en Argentina comenzó a potenciar a la industria nacional debido a que en algunos casos, las torres eólicas de generación son construidas poseen un alto nivel de integración de componentes locales.

Ejemplo de ello son los parques locales, como los de Arauco, Jume y Valle Hermoso, que han auspiciado el desarrollo de una industria asentada sobre una creciente integración nacional que, según los casos, alcanzan entre el 50 y el 70 por ciento de los componentes.

El panorama de la industria de la energía eólica cuenta con varios actores, entre los que están los desarrolladores de parques, los fabricantes de los aerogeneradores -el componente más importante de esta industria-, además de los que producen todas las partes y componentes para torres, transformadores, equipamiento electrónico y maquinaria.

Este Proyecto de Ley se propone promover uno de esos sectores, el de los fabricantes de aerogeneradores, en especial de media y baja potencia, integrado por pequeñas y medianas empresas localizadas en distintas provincias del país. Estas Pymes poseen un conjunto de dificultades para constituirse en proveedoras de generadores que estimamos conveniente contribuir a solucionar a través de este Proyecto”, puntualizan.

grafico1

Es de destacar que el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) viene trabajando con gran parte de las PYMES del sector en la certificación de la calidad de los productos fabricados por éstas. Si bien los equipos no tienen obligación de cumplir con la norma, la verificación por parte del INTI sobre las condiciones de funcionamiento repercute positivamente en la imagen del producto.

Es evidente que es muy beneficioso e importante tener un equipo que está ensayado por el INTI, ya que a la hora de ofrecerlo en el mercado implica una ventaja competitiva considerable. En esta línea, el INTI junto a los fabricantes, busca avanzar sobre una certificación que preserve el mercado nacional, de manera tal de reivindicar la industria eólica, que ya lleva trabajando más de 25 años en el país.